Se despertó septiembre

    14 sep 2022 / 17:52 H.
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    Se despertó septiembre con un aroma dulce de jazmines, con una danza suave de nardos aromáticos. Se despertó la luna en los jardines, en los verdes olivos... A las calles y plazas volvieron esas notas de música y poesía, que dejan sensaciones en el alma.

    Se despertó septiembre con la alegría, la fiesta y el cantar, regalando los versos que rimando se hacen himnos que cantan las campanas. Se despertó septiembre soñando con volver a los caminos que conducen las huellas a las viejas ermitas. Soñando con poder ver su carita pintada de consuelo, esa blanca azucena, reina del olivar, Consolación, donde vive la esperanza, la dicha y el gozo de esta ciudad bendecida que siente y se emociona con la dulce caricia de su mirada. Septiembre despertó una noche cuajada de estrellas y luceros en el tapiz del negro terciopelo con que el cielo se viste. Y se dejó sentir su madrugada y su mañana azul. Septiembre es el cantar de los jazmines, es el son que acaricia el alma, que nos trae la lluvia, que pinta los cristales con esas gotas frescas transparentes que esperamos soñando, ese declamar suyo que cayendo nos besa y nos regala sus caricias sonoras. El cielo se ha tornado de mil grises, el azul se ha escondido bajo las nubes, el viento llega leve soplando, atemperando el cálido latir de los días que se deja sentir en un compás de suaves caricias y esperados momentos.

    Septiembre nos traerá la melodía del lirio nazareno, Jesús de los Descalzos descalzado, ese dulce mirar de los jaeneros, que pintan de fervor la melodía de un cantar que se hace oración cuando se ve al Abuelo. Septiembre recordará también a los Santos Patronos toxirianos, Cosme y Damián, que un día escucharon las súplicas y oraciones de una ciudad que moría asolada por la peste y por su intercesión al Dios de la vida consiguieron la curación de un pueblo que nunca los olvida. Y los honra en una sinfonía de antiguas melodías que brotaron tras las celosías de una comunidad de oración y de contemplación. Y el himno que se canta con el alma, que nació en la placeta donde una cruz se alza y un jardín se emociona. Y septiembre llegó en la medianoche, antes que despertara la dulce y suave aurora.

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