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Por todo lo que me dais

Hace unos días estaba jugando con mi nieta Inés, que tiene siete años. Estábamos entretenidos con esos objetos que formaron parte de nuestra vida y que ahora permanecen olvidados en algún cajón, esperando que algún día nos decidamos a tirarlos. Para ella, sin embargo, eran otra cosa; los descubría como si fueran pequeños tesoros. Y en medio de aquel juego se me ocurrió hacerle una de esas preguntas que hacemos los abuelos, quizá esperando una respuesta sencilla: Inés, ¿tú qué crees que nos dais los nietos a los abuelos? No tardó nada en contestar: Amor, cariño y compañía. Me quedé pensando en lo que había dicho. La verdad es que los abuelos hablamos entre nosotros muchas veces de todo lo que hacemos por nuestros nietos, pero quizá hablamos menos de lo que ellos nos dan a nosotros. Y nos dan mucho.

Otro de mis nietos, Pablo, tiene dos años y es un pequeño torbellino. Todo le llama la atención y cualquier cosa puede convertirse en un motivo de exploración. Tiene unas ocurrencias que unas veces nos sorprenden y otras nos hacen reír. Marta es mi nieta más pequeña. Tiene solo tres meses, pero hay algo que ya sabe hacer muy bien: sonreír. Y basta con que lo haga para que cambie nuestro semblante. Tres nietos, tres edades muy diferentes y, sin embargo, algo que los une: la alegría que nos dan y, aunque a veces nos agotan, cada uno, a su manera, nos va dejando pequeños momentos compartidos inolvidables, cosas sencillas, que con el tiempo terminan siendo las que con más cariño recordamos. A veces pienso que los abuelos creemos que somos nosotros quienes vamos dejando recuerdos en nuestros nietos. Y seguramente sea así, pero también ellos van dejando recuerdos en nosotros. Y quizá más de los que pensamos. Por eso quiero dedicar estas líneas a todos los nietos. A los que tenemos cerca y a los que están lejos. A los que todavía juegan, a los que ya son mayores y a los que apenas están empezando a descubrir la vida. Pues sí, Inés, creo que tenías razón. Y a ti, a Pablo y a Marta, solo me queda deciros una cosa: Gracias. Gracias por todo lo que me dais.