Ay, DonVuecenciaFerroviario de mis entretelas, que usted no se lo creerá, pero una servidora está en un ay, sin saber cómo explicarle lo que se adoba y se cuece en la olla donde caí sin comerlo ni beberlo, y, además, poder encajar tamaña información en 4000 caracteres justos, incluidos espacios, que es la mesura obligada en estas diatribas que nos traemos usted y yo (más yo que usted). Será cosa de hacerlo por las bravas, sajando sin anestesia.
Así que, eso: ojo, vista y al toro.
Pues verá. Resulta que he entrado en una especie de logia semejante a un partido político, aunque “más mejor”. ¿Que por qué? Pues porque, para mi asombro, resulta que sus integrantes son de todos los colores, adoradores nocturnos de todas las siglas que usted pueda imaginar. Lo cual que eso, aunque afloja mi terco rechazo a pertenecer a cualquier obediencia, me hace sospechar que en el fondo sus intereses “trascienden” los colorines políticos para convertirse en banderillas negras sobre el morrillo de vuecencia —y consiéntame el lenguaje taurino por ser el más sucinto para decirle lo que tengo que decirle—.
Ea, vamos a lo que vamos. Cojo el toro por los cuernos y se lo suelto a usted previo aviso de que quien avisa no es traidor(a). Ya habrá imaginado que yo sigo encerrilada con lo del AVE a Jaén, siquiera sea porque es la única capital andaluza sin AVE y, por tanto, la única de LasOchoHermanas (de las del tal Francisco Villaespesa) abandonada a su suerte en el escalón de la inclusa de las comunicaciones. Y estará usted conmigo en que eso no es decente.
En esas estaba cuando me entero de la existencia de una “Plataforma” dispuesta a coadyuvarme en mi tarea. Ya sabe usted cómo somos de fiadas las gentes jaeneras. Enterarme y lanzarme a creer en ellos fue una misma cosa. Sin tiempo para respirar, comienzo a ir a reuniones que me dejan en lo que antes le decía: en un ay, y no precisamente de suspicacia, sino de certezas documentadas. ¡Oiga! ¡Lo que saben estas criaturas! Voy y les cuento lo que usted me dijo en persona sobre lo del AVE a Jaén con el baipás por Montoro y ellos me ponen delante de las narices un díptico con 14 contrarazones sin desperdicio. Ellos, que defienden lo de echar el tren por Despeñaperros, no tienen tan claro lo de mi querencia por el AVE, por las razones que me exponen y de las que yo, a punto de consumir mis 4000 caracteres, le traslado las dos primeras con la promesa de que le iré dando las demás.
1. Duro impacto negativo de forma ambiental, social y económico en el Alto Guadalquivir Cordobés. Principalmente en Montoro, Pedro Abad y Adamuz.
2. Destrucción de dehesas, monte bajo, olivares, tierras de cultivo y del hábitat de especies protegidas como el lince ibérico o diversas rapaces, corte de caminos, arroyos y pasos de fauna.
Yo me ofusco con lo del AVE a Jaén por Despeñaperros sin más razón que mi tozudez. Ellos, con lo de la vía convencional, haciendo gala de una paciencia que levanta mis suspicacias. Así estábamos cuando, en mitad de la controversia, empiezan a sacarme papeles oficiales, de los que se publicaron en su tiempo en el BOE, que demuestran que In illo témpore ya se decidieron cosas de las que ahora usted, engrupido sabe Dios por quienes de los suyos, parece que se desdice de lo dicho, y comienza de nuevo. ¿Ve lo que le avisaba de desconfiar de lo que le dicen? Mire: retomando lo taurino, sabrá que, según lo que voy pillando dentro de la “caterva” en la que aterricé hace poco, parece que le están tomando el pelo cual toro “embolao”. Yo de usted miraría el BOE de 25 de septiembre de 2008: Resolución de la Secretaría de Estado de Infraestructuras por la que se aprueba el expediente de información pública y audiencia y definitivamente el estudio informativo “Nueva Línea de Alta Velocidad Madrid-Alcázar de San Juan-Jaén. Tramo Mora (Toledo)-Alcázar de San Juan (Ciudad Real)”. Confirme cómo le están ocultando alguna que otra cosilla ya resuelta con la malísima intención de que sea usted quien quede mal.
En septiembre más.