De todos es sabido que el mercado laboral en la provincia no ofrece a los jóvenes un abanico muy amplio, diverso y atractivo. Ahora bien, en nuestros pueblos y ciudades venimos sufriendo, desde hace más de una década, la falta de personal en oficios ‘de toda la vida’. La escasez de mano de obra en el gremio de la construcción hace casi imposible encontrar albañiles, fontaneros y electricistas. Podríamos decir, sin lugar a equivocación, que es misión casi imposible localizar a uno de estos profesionales para que acuda a los hogares. En muchas empresas familiares dedicadas a estos tres oficios no existe, hoy en día, un relevo generacional. La misma problemática la están ya sufriendo cientos de agricultores en las explotaciones olivareras. Posiblemente, otra de las causas sea la falta de escuelas-taller en los municipios para que la juventud vea una oportunidad en estos nichos de empleo, en los oficios de antes, que son tan necesarios como aquellos que teletrabajan. Los expertos lo vienen diciendo desde hace tiempo: la Inteligencia Artificial, la famosa IA, de momento, no es capaz de sustituir al ser humano en estos puestos de trabajo.