Los jiennenses somos plenamente consciente de las enormes y profundas carencias que padece esta tierra en materia ferroviaria. Hemos normalizado los retrasos, la impuntualidad, las averías, la falta de aire acondicionado, los transbordos en autobús y la ausencia de personal en las estaciones de tren de la provincia de Jaén. La España vaciada en la que nos encontramos, queramos o no, sufre desde hace décadas un agravio que nos ha situado en un panorama desolador para el porvenir de una provincia que pide igualdad frente al resto de territorios. Quizás la falta de motivación, no solo de nuestros políticos, sino también de la ciudadanía en general, ha moldeado un escenario crítico para el futuro de la provincia y, por ende, de nuestros hijos. La Jaén vaciada precisa de un tren de inversiones que frene la despoblación ante la falta de un mercado laboral estable y de unos servicios públicos de calidad. El 5 de septiembre tendrá lugar en la Estación Linares-Baeza una nueva concentración para exigir garantías en el servicio ferroviario. Esperemos que la afluencia sea masiva para que esa voz se escuche con fuerza en Madrid.