Noche de tinieblas
Fue una noche larga la de los trenes que colisionaron en Adamuz. Vaya por delante un sentimiento de profunda condolencia para todas las víctimas. Queda mucho por escribir y por averiguar: cuáles fueron sus causas y cuáles sus consecuencias. Tal vez sirva este suceso para apagar los humos del actual ministro Puente, que se pasa la vida tuiteando e insultando a quienes no son de su cuerda. Afortunadamente el pueblo sigue salvando al pueblo. Son muchos los ejemplos de solidaridad y de colaboración que han dado las gentes anónimas y los servidores públicos de base. Aquí no ha habido algaradas ni manifestaciones inmediatas, pidiendo dimisiones, como ocurrió en las inundaciones valencianas. Tiempo habrá de pedir responsabilidades. Hoy toca llorar con los que lloran y solidarizarse con los que sufren, sea cual sea su afinidad política. Andalucía y sus representantes públicos están dando ejemplo de convivencia, de no utilización política ante una tragedia de estas características. Muy al contrario de lo que está de moda entre la nueva casta política. Fue una noche larga de tinieblas. Ojalá sirva para presagiar amaneceres más luminosos.