Acinco días para que los andaluces acudamos a las urnas, sigue sin aparecer la cultura. Sí, cada partido tiene sus prioridades, los debates se centran en unas u otras estrategias de campaña y la cultura no es un tema protagonista en el debate general. Y eso dice mucho. Cada vez es mayor el alejamiento entre los candidatos y la ciudadanía de a pie: el distanciamiento con el día a día, con el entorno rural y con muchas de las realidades que existen fuera de los grandes centros urbanos. A eso podemos añadir el poco peso que la cultura y su programación tienen en las propuestas de partidos. Si unimos cultura y entorno rural, el tema es prácticamente inexistente. Las propuestas y sus programas están alejados de cualquier realidad rural, salvo cuando algún escándalo genera titulares, morbo o interés mediático. En definitiva, ni cultura ni entorno rural. Y un distanciamiento cada vez más evidente entre los centros de poder y quienes vivimos en los pueblos. La cultura se reduce a la foto oficial de las autoridades que antes de subir a escena preguntan: “¿Qué es esto?” No estaría mal un debate en una biblioteca pública y preguntar por sus
últimas lecturas.