Tú sabes?”. Es una muletilla que muchos inmigrantes del Magreb utilizan en sus conversaciones con nosotros. Es para confirmarse que son entendidos a todos los efectos, idiomáticos, comunicativos y personales (así se aseguran que lo que tratan de transmitirnos llega perfectamente). Y se debería utilizar también, deberíamos utilizarla nosotros en nuestras conversaciones o comunicaciones con otros (próximos o remotos) que suponemos “de oficio” que deben “sabernos”, o sea entendernos, comprendernos. Porque a veces y no tan a veces nuestra impresión es que ni nos entienden ni nos comprenden y no porque sea difícil esa transmisión de mensajes sino porque, claramente, ni les interesan ni les importan. Pasan de largo y como se dice popularmente “se la suda” lo que tengamos que explicarles, solicitarles, exigirles. Y aunque su obligación, por cargos, competencias, autoridad, sea estar al tanto de lo que se les dice o comunica en general eso, que va anejo a su oficio, les resulta espectacularmente lejano o ajeno, tal que fuese cosa de otro mundo.