Todo el verano llevan el Partido Popular y Vox quejándose y poniendo verde a Pedro Sánchez y a su gobierno porque el presidente está de vacaciones, y sus ministros no acuden al chiringuito fascista en que han convertido el Senado. Despotrican con mucha mala leche sin razón alguna y mentira sobre mentira, como así lo llevan haciendo en los últimos siete años, van sembrando el odio y la violencia contra el gobierno, mientras se va quemando la más de media España que ellos gobiernan. Ver la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio es algo que a los gerifaltes derechistas les viene de serie, y lo utilizan de escudo para esconder su más que demostrada incompetencia frente a cualquier crisis, ya sea como con en el hundimiento del “Prestige”, el desastre del avión “Yak-42”, el accidente ferroviario de Angrois, el del metro de Valencia, y con la nefasta y vergonzosa gestión tras los terribles atentados del 11M, donde dejaron ver su auténtica cara fascista mintiendo a toda España por miedo a perder en las urnas. Perder el poder democráticamente es su peor pesadilla, y cuando ocupan la bancada de la oposición contaminan con sus mierdas el Congreso.