León XIV ha publicado su primera Encíclica, “Magnifica humanitas”, importante, actual, aunque no novedosa, que se inserta en la doctrina social católica iniciada por León XIII en “Rerum novarum” que, a fines del siglo XIX, iluminaba la “cuestión social” —la relación capital y trabajo en la sociedad industrial— con la luz del Evangelio. Dos santos Papas —Juan XIII y Pablo VI— proyectaron esa doctrina a la paz y concordia en todo el orbe en “Mater et Magistra” y “Pacem in Terris”. Hoy para León XIV los “nuevos hechos” son la tecnología y la IA que precisan idéntica doctrina social: la dignidad y primacía del hombre creado por Dios y sus derechos, en suma, el humanismo cristiano y la justicia ante los retos de la digitalización y la inteligencia artificial. Hoy la humanidad corre el peligro de ser víctima de sus propias conquistas y exige ideas claras: no equiparar la IA a la inteligencia humana y la primacía de la ética y el valor intrínseco de la persona. El progreso y la IA se deben someter a la dignidad y grandeza del hombre —hijo de Dios—. La dimensión total del ser humano ha de primar sobre cualquier otra consideración; es la misma doctrina que proclamó hace muchos años León XIII.