Los prójimos
Llegaron a Jaén muchos inmigrantes magrebíes y subsaharianos para la recogida de la aceituna; mil gracias por su ayuda, aunque hay miles de españoles parados y emigrados. Las leyes de extranjería, sin unanimidad parlamentaria ni refrendo de los españoles, se emplean por el gobierno para legalizar vía exprés cientos de miles de inmigrantes varones que llegan ilegalmente a Canarias, Baleares y costas de España en pateras y cayucos, lujosamente socorridos por Cruz Roja, Salvamento marítimo y otras organizaciones subvencionadas, futuros residentes y votantes, con derechos de reagrupación familiar: migración de reemplazo, ONU. Todos, mujeres y hombres, somos semejantes por nuestra unidad genético-reproductiva de la especie Homo sapiens. Esos inmigrantes extranjeros son nuestros prójimos, pero no están próximos a la cultura española, como sí lo están los hispanoamericanos, pues desconocen el español y la cultura occidental; se recluyen en su endogamia, no se da mestizaje biológico ni cultural, salvo casos. La concordia con los otros no puede forzarse por las leyes, necesita de una larga convivencia mestiza e histórica como en Hispanoamérica.