El descanso estival de trabajos, tareas y negocios (nec-otium) nos ofrece más horas de ocio (otium) para otros gustos, pasatiempos y distracciones, así la lectura de libros es afición ilustrada y buen deporte mental. En estos tiempos de internet, inteligencia artificial, noticias falsas y mass media, leer y pensar lo leído es tarea muy educativa y útil, aunque el diálogo socrático de viva voz siempre es recurso intelectual y moral prioritario. La lectura que menos aburre, por su brevedad y provocación, es la de aforismos, sentencias breves de honda sabiduría, como en el último libro del profesor de Jaén, don Emilio López Medina, titulado Las miradas a la vida. Unas citas. La sabiduría aparece “cuando en lugar de pensar que te faltan cosas, empieces a pensar que te sobran”. “Se tiende al lujo y al consumo para suplir la falta de imaginación. Sólo quien tiene imaginación puede vivir austeramente”. “Lo tiene todo menos la necesidad de tener algo. ¿Es, pues, un desgraciado?”. “Seres fascinantes el fanático y el nihilista. El que lo sabe todo y el que no sabe nada”. “Niñez: temor a lo desconocido. Vejez: temor a lo conocido”. Sapere aude!