Jaén tiene una estatua que cumple 20 años. Se instaló en 2006, en honor a Andrés de Vandelvira, 1505 Alcaraz (Albacete) – Jaén 1575. Fue el maestro mayor de obras de la catedral. El monumento de bronce muestra al arquitecto junto a su perro, sentado a la espalda de la catedral. Enfrente de la pequeña gárgola: la mona, pero tiene la cabeza girada, como si acabara de escuchar su nombre, vigilante de voces y de aquellos pasos jiennenses que se acercan al templo. Una frase está escrita: “Todos los hombres sabios enderezan sus obras a ganar fama en este mundo y gloria en el otro; buena fama digo...”. Vivió en Villacarrillo y trabajó también en Úbeda y en Baeza. Destaca de su trabajo la bóveda vaída, también llamada del pañuelo, porque tiene la forma de un pañuelo mojado al revés o un paracaídas inflado, o la de una sábana que no quiere dormir. La imagen tiene la mirada vacía, orientada al edificio de la Diputación Provincial de Jaén, allí encuentra el tiempo en el reloj y busca la dirección que marca y quita la veleta. Dicen que no le gustaban sus retratos, por eso puede que no quiera girarse del todo y mientras... sigue observando y dibujando la catedral.