Uno de mis primeros recuerdos se remonta a la final del Mundial del 78. Una batalla en la que mi padre, como buen español, apoyaba a la patria Argentina de Kempes y atacaba a los holandeses como si fueran de otro continente. Aquella albiceleste representaba una nación de emigrantes, muchos de ellos españoles que habían hecho las américas huyendo de la Europa más inhóspita de la postguerra.
Mañana otra final con Argentina, pero esta vez ellos son los adversarios y los buenos son los nuestros, España, tan integrada en Europa como la propia Holanda, y más acostumbrada a los triunfos de lo que estábamos en el siglo pasado. La verdad es que llevamos un año extraordinario. En Jaén hemos hecho historia con el doblete del Paraíso Interior en la Copa de España y la Copa del Rey, y poco después el ascenso del Real Jaén de fútbol a la Primera RFEF. Que dan ganas de decir, “Soy de Jaén, ¿a qué quieres que te gane?”. Y la fiesta continúa. Si mañana ganamos el mundial, hay que salir a celebrarlo.
Este torneo, la copa del mundo, despierta pasiones. Existe un concepto de identidad en las naciones por encima de los clubes. Se es más de España que del Real Madrid o del Barcelona. Sin embargo, venimos observando cómo las selecciones no representan tanto la identidad tradicional de sus países. Cualquier selección cuenta con jugadores cuyos antepasados se remontan a otras latitudes, como la de Francia, Alemania, Inglaterra, la propia Argentina, o incluso España. Sin duda, este proceso de globalización ha contribuido a mejorar el nivel de los equipos. Hace unos días ha concluido el plazo de solicitud de regularización extraordinaria de personas migrantes en nuestro país. Casi un millón doscientos mil personas han pedido legalizar su situación administrativa. No han llegado ahora, ya vivían aquí, muchos de ellos trabajando sin papeles. Mediante este proceso se aflora una parte de la economía que nos hará crecer como sociedad y como nación. En Jaén se han recibido 6.750 solicitudes, lo que representa una ratio de 10 solicitudes por cada 1.000 habitantes, muy por debajo de la media andaluza (20). En Málaga han sido 22 solicitudes por cada 1.000 habitantes, en Madrid 28, en Barcelona 32 y en Alicante 35. Jaén ocupa el vagón de cola en porcentaje de población extranjera. Según el INE sólo el 4,1% de la población residente en nuestra provincia es extranjera, mientras que la media española es del 14,1% y hay provincias como Almería con un 22%, o Girona con un 29%.
Muchos sectores de nuestra economía muestran ya dificultades para encontrar trabajadores. El campo, la construcción o la hostelería necesitan personas con ganas de aprender, de trabajar y de prosperar. Al igual que en el pasado lo hicieron con nosotros en otros países, aquí los recibiremos con gratitud. Y muchos de ellos puede que se conviertan en nuestros ídolos deportivos, siempre que sepan trabajar en equipo. Ese es nuestro estilo, el que nos hará campeones y valorados por todo el mundo.