Actualizado
miércoles, 21 agosto 2019
04:17
h
URGENTE

La ciudad vuelve a vestirse de blanco

Ver comentarios

Jaén se pone sus mejores galas en una nueva edición de la noche en blanco y despierta una vez más de un letargo cultural que dura demasiado tiempo.

La música llena nuestras calles y el orgullo por nuestra tierra se hace eco de ida y vuelta, en la capital del Santo Reino. Su riqueza arquitectónica abre bien sus puertas para ser vivida en el silencio de sus paredes, que piden a gritos ser tratadas con respeto y escuchadas para seguir escribiendo su nombre en mayúscula. El flamenco palmea por los rincones de sus barrios. La Torre del Concejo esbelta nos reclama convirtiendo en quejío el «despierta Jaén, que tu memoria se pierde en el frío sótano de refugios olvidados». Las tres culturas se hacen presentes en esta bella ciudad de luz, al ritmo sefardí que envalentona nuestro encuentro y baila danzas urbanas que atrapa sueños entre velos dispuestos a enamorarnos de este nuestro mar de olivos, a cada latido. La Magdalena nos avisa cuando a su lado pasas y el raudal clama a cielo abierto hasta el Castillo de Santa Catalina que protege en alto nuestra voz que se mece en los umbrales del nuevo día.

Entre bambalinas el Teatro es aperitivo de esquina presta con personajes disfrazados de sonrisa. El vuelo de palomas llena nuestra Plaza de Santa María, y mira a los ojos del verso, posando en fotografía dispuesta a nuestra Catedral que llena de emoción los sentidos en el recuerdo a través de los años.

Jaén necesita imaginación empoderada de actividades culturales para no permitir que se mantenga apagada. Jaén es cruce de caminos andaluz, referente de artistas que se han ungido en aceite Jahenciano allá donde nuestra historia debe continuar. Lenguaje natural que pasea por su hermoso Casco Histórico que ha de ser llevado al lugar que le corresponde por historia, entre cantones de vecindad amable y manteniendo personalidad propia en calles que piden a gritos ser visualizadas por el turismo que la reclama. Las noches en blanco en nuestra bella ciudad de luz son referencia y deben perdurar en el tiempo.