Powered by
CAMBIAMOS DE PIEL, NO DE ESENCIA

Jaén de serie

Las series televisivas españolas están viviendo una revolución silenciosa que huele a aceite de oliva. Durante décadas, nuestras pantallas han centralizado la trama en los despachos de las grandes e industrializadas ciudades. Sin embargo, el auge del melodrama de época y el thriller rural han provocado un giro de guion inesperado. Series como Amar es para siempre, Sueños de libertad o el éxito de La Promesa demuestran que el mar de olivos ya no es solo un paisaje idílico de fondo, sino un motor dramático de primer orden. Los guionistas están descubriendo en el entorno jiennense una mina de oro, ejemplo de ello es la serie Olivia rodada entre olivares y la ciudad Patrimonio de la Humanidad de Úbeda. Esta irrupción puede deberse al deseo de una audiencia que reclama ver reflejado el retrato de la cultura del esfuerzo, los choques generacionales, el salto a la industrialización y los conflictos de los grandes latifundios. Jaén aporta una verdad innegable a la narrativa audiovisual, poniendo en valor la identidad de sus jornaleros y sus pueblos. La pequeña pantalla parece estar entendiendo que, las grandes historias no solo se viven en las urbes, también se cultivan en el entorno rural.