Inclusas
En el libro de Ayala Cañada, “Antología Histórico-Artística de la Ciudad de Baeza”, hay una foto de la fachada de la Real Casa y Hospital de San Antonio Abab, siglo XVI, actual Biblioteca y Archivo histórico; comentó el autor: “También puede apreciarse el hueco (tapiado) que servía de torno para depositar los niños a la Inclusa, la piedra escalón y el agujero por el que pendía la cadena de la campana-aviso” (p.170). Había más hospitales, hospicios y asilos de viejos; varias publicaciones del Instituto de Estudios Giennenses. Morían muchos bebés postparto, pero las madres no abortaban, los dejaban en la inclusa, casa de acogida de nacidos, abandonados, apellidados niños Expósitos y de Dios. Mejor cuidarlos en los orfanatos y adoptarlos que abortarlos. Primum non nocere, Hipócrates. Con la democracia y el progresismo casi cien mil abortos al año; anticoncepciones y abortos por y para los españoles, regularización masiva de familias numerosas extranjeras por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones. Primero la inclusión de los bebés en el seno de su familia o en el hospicio. Antes había piedad y caridad, hoy propaganda electoral.