La Teoría de Overton es un concepto político por el cual podemos entender cómo ideas extremistas pueden llegar a ser aceptadas por la sociedad con el paso del tiempo. Partiríamos de lo impensable, algo que estuviese fuera de discusión; continuaríamos con lo radical como lo visto como extremo por una mayoría; llegaríamos a lo aceptable como aquello que se tolera; avanzaríamos a lo sensato como lo debatible y a lo popular como lo apoyado de forma activa. En último lugar se convertiría en ley. Nadie pensaríamos en que tener todos armas en casa pudiera ser seguro, pero si la peligrosidad aumenta puede generar un debate donde antes no había discusión; puede que se contemplase como necesario para ciertos colectivos y, finamente, se acabase regulando para que su acceso fuese más sencillo. Me pregunto si con los libros ha ocurrido lo mismo, pero a la inversa, si primero era normal que todo el mundo tuviese una biblioteca en casa, pero la televisión, el ordenador y el teléfono móvil hubiesen normalizado que las historias debiesen contarse mejor en un par de horas, en lo que tardas en ir al trabajo y, finamente, en el tiempo que inviertes en lavarte los dientes. El tiempo se emplea para asentar ideas y para borrar voluntades. Si abandonamos la cultura no habrá ideas extremistas, ni simples ideas.