Recientemente la Iglesia de Jaén ha celebrado las bodas de plata sacerdotales de nuestro obispo Sebastián Chico Martínez. La celebración fue acogida en la Catedral de Jaén, presidida por nuestro Pastor, concelebrada por el obispo emérito Ramón del Hoyo López y el obispo de Zamora Fernando Valera Sánchez, y en ella participaron y lo acompañaron su familia, numerosos sacerdotes, seminaristas, religiosos y fieles de Jaén y de su pueblo natal. Una ceremonia en la que no faltó el acompañamiento musical que corrió a cargo del Coro Diocesano. Recuerdo las palabras de nuestro obispo cuando tomó posesión de nuestra Iglesia diocesana que me ayudaron a estar más cerca del Señor. Así han sido una constante con sus homilías e intervenciones. Lo he vuelto a sentir en su homilía durante esta celebración, en la que no faltó el agradecimiento, la confianza y el perdón, a Dios, a quienes lo han acompañado en su camino vocacional y a la Iglesia de Jaén, “esposa” que Dios le ha confiado y de la que se siente orgulloso. Y así me siento yo, agradecido de tener a este obispo como Pastor que nos ayuda y nos guía a estar más cerca del Señor; que nos acompaña, escucha nuestras necesidades, fortalece nuestra fe y nos anima a caminar siempre hacia Cristo. Un Pastor que es un regalo del Señor que, desde la humildad, cercanía y entrega, anima a conocer la verdad del Evangelio, a fortalecer la vida espiritual e inspira a vivir la caridad, la esperanza y la unidad. Un Pastor que busca el bien de las personas, especialmente de los más pobres, enfermos y necesitados. Un Pastor al que debemos acompañar con oración, respeto, colaboración y afecto. Un Pastor con el que caminar unidos en la fe para ser testigos vivos del amor de Cristo. Me uno a las palabras de felicitación y agradecimiento pronunciadas al término de la Eucaristía por el Provicario General José Antonio Sánchez Ortiz, en especial a un deseo: “que Dios, en su divina providencia, le permita seguir siendo el Pastor de esta diócesis durante muchos años y que podamos celebrar juntos más aniversarios tanto de ordenación presbiteral como episcopal”.