El problema de la vivienda es la escasez de oferta de VPO de promoción pública, su precio excesivo e inasequible para gran parte de la población, la especulación de los “fondos buitre”, el desahucio de personas vulnerables, etcétera. No obstante, ahí no acaban las dificultades, puesto que se nos viene otra encima, cual es la subida de los tipos de interés. Efectivamente, las familias que acceden a la propiedad de una vivienda suelen financiar su adquisición mediante un préstamo hipotecario, pudiendo optar por una hipoteca a tipo de interés variable, fijo o mixto; siendo el Euribor —que es el tipo al que las entidades de la Unión Europea se prestan euros entre ellas—, el que se utiliza para fijar los intereses de los préstamos hipotecarios a interés variable y mixto. El Euribor está creciendo de forma importante durante el último año, en el que ha pasado del 2,18% de octubre de 2025 al 3,22 de la primera semana de idéntico mes de 2026, lo que representa un incremento del 47,7%. ¡Ahí es nada! Hipotecas más caras y dificultades añadidas para hacer frente a la cuota mensual de las mismas.
El Euribor sube empujado por el incremento del interés oficial del euro. Entre los meses de marzo de 2016 y de 2022 el tipo oficial del euro se mantuvo en el 0%. Tras la invasión rusa de Ucrania de febrero de 2022, con los consiguientes efectos inflacionistas, los intereses iniciaron una progresiva escalada, que se ha visto reforzada con un nuevo conflicto bélico —la guerra de USA con Irán y el cierre del estrecho de Ormuz—, lo que ha provocado la subida de los precios del petróleo y con ellos los de la energía y la inflación. En efecto, en septiembre de este año el Banco Central Europeo —BCE— incrementó el precio del dinero en 25 puntos básicos —0,25%—, de tal forma que el tipo oficial quedó en un 2,5%. Como el Euribor se calcula a partir de las transacciones reales del mercado monetario, es evidente que la subida de los tipos oficiales termina provocando la remontada del Euribor, que repercutirá en las cuotas de amortización de las hipotecas variables y en la parte variable de las mixtas. En suma, sube el tipo del euro, sube el Euribor y dificultades añadidas para las hipotecas y para el acceso a la vivienda.
¿Por qué suben los tipos de interés? Sencillamente, porque hay inflación, ya que el objetivo principal de la política monetaria que instrumenta el BCE es la estabilidad de precios. En septiembre la inflación de la zona euro se situó en el 3,8% —en España en el 4,9— y como el objetivo es que la misma se mantenga como máximo en el 2%, lo que cabe esperar es que el BCE proceda a nuevos incrementos de los tipos de interés en sus próximas reuniones de política monetaria de octubre y de diciembre. No obstante, la inflación subyacente —la que excluye los elementos más volátiles como la energía y los alimentos no elaborados—, se situó en el 2,5% en la eurozona —3,1 en España—, lo que permite tener esperanzas en que la inflación no adquiera carácter estructural por los efectos de segunda ronda, al transmitirse a los salarios y al conjunto de la economía. En definitiva, la subida de precios nos lleva al incremento del precio oficial del dinero y éste desemboca en una remontada del Euribor y, consecuentemente, hipotecas más caras y dificultades añadidas para el acceso a la vivienda.