Junio vuelve a recordarnos algo esencial: existir también es resistir. En un momento en el que los discursos de odio vuelven a ocupar tribunas institucionales, las personas Lgtbiqa+ necesitamos más visibilidad, más orgullo y más aliados y aliadas llenando las calles de color, lucha, amor, libertad y dignidad. Nuestra visibilidad hoy es más necesaria que nunca porque los datos son demoledores: informes de este 2026 revelan que un escalofriante 16,3% de las personas de nuestro colectivo han sufrido agresiones en el último año. Este repunte del odio no es casualidad; es el fruto de discursos que deshumanizan desde las instituciones. Allí donde gobiernan Partido Popular y Vox, hemos visto recortes y ataques constantes: la supresión de comisiones Lgtbiqa+ en Valencia, la vergonzosa retirada de banderas en ayuntamientos como Burriana o Toledo, la mutilación de las leyes trans en la Comunidad de Madrid para devolvernos a la patologización y campañas que cuestionan derechos conquistados tras décadas de lucha. Andalucía tampoco es ajena a esta deriva peligrosa. Por eso este junio debe ser más visible que nunca. Porque cada balcón con una bandera, cada aula que educa en diversidad y cada persona que sale a defender la igualdad se convierte en un muro frente al odio. El silencio nunca nos protegió. La visibilidad, sí.