Me niego a pensar que los creadores de las primeras líneas de ferrocarril en la Península pensaran sólo en términos económicos para el diseño y explotación de los diversos trayectos. Viendo su trazado, es evidente que tenían en su cabeza la vertebración de la España peninsular. Después del funcionamiento con éxito de las primeras líneas, es cuando se piensa en expandir y nunca abandonar los trazados iniciales. Con el primer AVE, se quiso favorecer a la Andalucía maltratada. Sin embargo, la continuación del trazado del AVE ha sido un oscuro intercambio de favores políticos y económicos. El último año ha demostrado el error de mantener una sola línea para todo el Sur. El tramo Puertollano-Córdoba es “un cuello de botella”. Cualquier accidente natural o provocado bloqueará la economía de Andalucía entera. De ahí la responsabilidad de no abandonar, sino mejorar la línea de Despeñaperros. Es un inmenso error olvidar que es el camino más corto para Jaén, Almería y Granada. Si no lo remediamos, se aislará a toda Andalucía Oriental. Es un deber apoyar a todos los colectivos que el próximo día 5 nos convocan. Es una necesidad.