El efecto “Maricarmen” ha logrado precipitar la reforma arrendaticia por la calle de en medio en 72 horas, por si “colaba”, perpetrada en dos esperpénticos Decretos Leyes, los 26 y 27/2026 repletos de normas improvisadas, remendadas y dispares, que fueron abortados por el Parlamento. Recordemos la inefable exposición de motivos del primero: “Mari Carmen Abascal... es una mujer vulnerable de 87 años, víctima de una legislación machista y retrógrada procedente de una dictadura y de la especulación más voraz, que le han impedido seguir viviendo en la misma casa donde residió sus últimos 70 años, a pesar de no tener una alternativa habitacional digna”. La “legislación de la dictadura” es la muy tuitiva LAU 40/1964 —del General Franco— que incluía la prórroga legal forzosa para el arrendatario, que fue eliminada por el RD Ley 2/1985, el “Decreto Boyer” —¿les suena?— y la “legislación machista y retrógrada” es la LAU 29/1994 —que limitó las subrogaciones— y está firmada por Felipe González. ¡Así se escribe la historia! —las leyes “machistas y retrógradas y dictatoriales” son socialistas (BOE dixit). De cómo resolver la crisis arrendaticia y falta de viviendas, me ocuparé la semana que viene.