De cuentos y cuentas

    21 nov 2023 / 15:51 H.
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    Siempre he sido de la opinión de que cuando uno comparte con otros lo que conoce o ha conocido, se tiene la oportunidad de reforzar aquello que se está compartiendo, de tal forma que uno acaba por manejar dicho conocimiento aún mejor.

    Asimismo, te permite de alguna forma establecer contacto con otras personas con diferentes puntos de vista, con historias de vida y habilidades distintas, que sin duda te ayudan a ver el mundo desde otra perspectiva, permitiéndote de ese modo, y si consigues convertir en positiva esa oportunidad, ampliar tus horizontes.

    Es por ello, que hoy voy a compartir con mis amigos lectores, las conclusiones que extraje de la enriquecedora conversación, que hace un par de semanas pude mantener con un buen amigo que tiene la responsabilidad y tal vez no la suerte, de alternar con mandatarios, economistas y dirigentes en la sede del Banco Mundial, pudiendo así empaparse de todas las conversaciones de pasillo, en su sede en Washington D. C., Estados Unidos, relativas a todo lo que se cuece a nivel macroeconómico en el mundo.

    Según me hizo saber, tres son las palancas de su plan estratégico para los próximos veinte años: energía, educación y tecnología.

    Los problemas a los que se están enfrentando son, de un lado, la actual guerra en Ucrania, de la que me apuntó será para largo pues el 80% de los rusos apoya a Putin que cuenta además con una televisión muy censurada. Los perjudicados, parece obvio que los propios ucranianos y Europa de manera directa y por su repercusión en la energía.

    De otro lado, el problema del aumento de la inflación, que a corto plazo provoca el incremento de los tipos de interés, como medida estandarizada para enfriar la economía, aunque ello conlleve vivir peor.

    Otro impacto relevante es el modelo económico de China, que está provocando que sea el pasado, el primer año de los últimos veinte, que tan sólo ha crecido un 3%. Eso sí, el aumento de los salarios ha originado el famoso 996 en su sistema laboral, esto es, trabajan desde las 9 hasta las 21 h de lunes a sábados, dando lugar a una nación que actualmente cuenta con 200 millones de chinos de clase media y subiendo.

    Me hizo saber que no gusta la excesiva edad de Biden, como debilidad en su liderazgo a medio plazo. Que ¡cuidado! con poner euros ahora en Latinoamérica, que está en horas bajas y con un manifiesto aumento del populismo. Que debemos fijar la mirada inversionista en Asia.

    Que, en España el crecimiento previsto para este año y motivado por el turismo y los fondos Next Generation, no debe enmascarar unos indicadores macro preocupantes que condicionarán nuestro crecimiento supeditado a las cuatro formas de hacerlo: consumo, inversión, gasto y/o exportaciones.

    Complicado el panorama en la relación natalidad-defunciones pues si actualmente tenemos 3 cotizantes por cada pensionista, en veinte años y a este ritmo la ecuación cotizante pensionista sería de 1 por 1. En este escenario, o bien nos vamos a una jubilación a los 70, o bien incentivamos la natalidad (Luxemburgo y los Países Escandinavos son los que más lo hacen) o incentivamos fiscalmente la pensión privada, ya que los datos del sector muestran cómo han afectado las políticas de Pedro y Pablo con la entrada en vigor del recorte en los beneficios fiscales que funcionaban en España para las aportaciones a estos vehículos de ahorro complementarios a la pensión pública, que han pasado de aportaciones anuales de casi 9000 a un máximo de tan sólo 1500.

    Fue contundente en cuanto a nuestro gasto fiscal, con 3 millones de funcionarios por 47 millones de españoles, siendo el cuarto país del mundo con más coches oficiales, con un cementerio de elefantes políticos llamado Senado, con un exceso de Diputaciones y Universidades, con casi 8.200 ayuntamientos, la mayoría en pérdidas, con Renfe y las televisiones públicas tirando de presupuesto sin ser políticamente independientes.

    Este es el resultado, fruto de aquella conversación que nos recuerda que todo lo que no son cuentas, son cuentos.


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