Powered by
CAMBIAMOS DE PIEL, NO DE ESENCIA

Cuentos Chinos Alcalaínos XXXVI

Hoy, 12 de mayo, una alcalaína cumplirá cincuenta años mirando la vida con la serenidad de quien ha sabido aprender de cada esquina. En el colegio Alonso de Alcalá, de la mano de Don Rafael Torres, Doña Manoli y de Don Manuel Espadafor aprendió mucho más que lecciones, descubrió el valor del esfuerzo y la bondad y, más tarde, en el Instituto Alfonso XI, descubrió la curiosidad por el mundo, más allá de las murallas de la Mota, entendió que estudiar no era solo aprobar, sino abrir ventanas para comprender mejor la inmensidad de este mundo, aunque siempre habría un lugar al que regresar, Alcalá. Aún recuerda el día de su primera comunión en la Iglesia de Consolación, con la emoción de sentirse parte de algo eterno. Caminando por sus calles, junto a Paco Martín y Domingo Murcia, aprendió la importancia de escuchar a los mayores. Y aunque nunca fue alumna de Cristo Rey, siempre sintió el abrazo cercano de la madre Maravillas. También el baloncesto le regaló amistades y viajes por toda la provincia de Jaén, descubriéndole que crecer consiste en no olvidar nunca de dónde vienes. Hoy comprende que hogar no es un lugar cualquiera, es donde el corazón descansa. Y el suyo estará en Alcalá la Real.