Powered by
CAMBIAMOS DE PIEL, NO DE ESENCIA

Cuando sueña el poeta...

Cuando sueña el poeta, no sólo sueña, imagina... experimenta el son de los sueños alados, deja volar a su alma lejos, sin tiempo, sin límites, sin miedos... El poeta cuando sueña busca un espacio azul equilibrado, sonoro, silencioso, musical y callado. Nada le impide conseguir abstrae su esencia, su luz y sus sentidos. Nada puede alterar su estado, ni las rosas que en el jardín suspiran, ni alas de mariposas brillando entre las flores, ni el sol, ni los sabores, ni el sentido donde se ha acurrucado la dulce primavera. Sueña y siente las palabras repletas de colores, viaja a través del eco del silencio y acalla los latidos, abre la puerta donde una flor expresa esa silva imposible que no deja que brote al folio que la espera. Esa de versos vacilantes, de acordes que se anudan a un poema pasajero. El poeta al soñar desaparece, como el camaleón se oculta, pues en su abstracción su ser se integra en el entorno que lo acoge. Cuando sueña se enciende una nueva estrella que brilla en su horizonte, el mar entre sus pies se ha derretido, el arte de su rima ha caldo muy dentro, ese son que suavemente lo acaricia, viene en su sueño a despertar estrofas, nuevas rimas rimadas, nuevas ideas que pasean sobre el tul de sus versos y dejan huellas de suaves pisadas, con vuelo de libélulas que baten en el aire sus alas transparentes. O dejarse llevar por el dulce consuelo de aquél que lo ha creado, donde puede sentirse el Amor más delicado, fragante y tierno. Allí donde se puede oír lo que no es audible, percibir lo invisible, y despertar el alma en los sentidos, sólo la calma basta para entrar donde la Paz existe. El poeta al soñar es instrumento donde lo original despierta y encuentra la armonía. Es en este rincón donde puede ser en la totalidad de sí mismo. Sin cuerdas que lo atrapen, sin rejas que lo encierren, sin nudos, sin fronteras... Soñar es algo imprescindible, es el mejor camino para llegar de un soplo a la poesía, y que ésta pueda aflorar a la página en blanco, con sus márgenes, sus formas, sus palabras rimadas, sus figuras, su son, su realidad,
su aurora. Cuando sueña el poeta, se transforma el momento, cuando sueña
el poeta se hace visible el viento...