La sociedad jiennense está convocada hoy a la manifestación que saldrá desde la estación de tren bajo el lema “Contra el aislamiento ferroviario de Jaén, su provincia y La Mancha”. Hemos vivido días muy tristes por el accidente de Urda, a los pocos meses del sufrido en Adamuz. Estas tragedias nos recuerdan que la seguridad debe ser una prioridad y que el mantenimiento de las infraestructuras no puede quedar relegado frente a las grandes inversiones. Soy de los que piensan que no por ir más rápido llegamos antes. Que España sea el país con más kilómetros de alta velocidad de Europa no significa que sea el que mejor conecta sus territorios. El ferrocarril debe contribuir al desarrollo de todas las comarcas, y no obsesionarse con reducir los minutos entre las grandes urbes. Convertir toda la red ferroviaria española en alta velocidad no es viable, y confiar en que llegue a Jaén es de ilusos, especialmente cuando las prioridades apuntan hacia la calidad del servicio frente a la ampliación de la red. Mal empezamos cuando hace 40 años se decidió que la línea Madrid-Sevilla pasara por Córdoba, y terminamos de perder la esperanza cuando Granada quedó conectada por Antequera y Almería por Murcia.
Nuestras posibilidades pasan por defender y modernizar la red convencional. Esta reivindicación permitiría mejorar las conexiones de la capital y de numerosos municipios, revitalizando la estación de Linares-Baeza. Se trata de un proyecto viable y alcanzable a corto plazo que nos permitiría llegar a Madrid en 2,5 horas. No hablamos de construir una nueva infraestructura, sino de modernizar la que ya tenemos. Sustituir el antiguo material rodante por trenes de altas prestaciones, capaces de alcanzar los 200 km/h, eliminar los pasos a nivel y corregir los 47 tramos limitados a 30 km/h. Habilitar puntos de adelantamiento en Grañena y Mengíbar permitiría aumentar las frecuencias hacia la capital. Esta modernización llevaría consigo recuperar la conexión con Granada y Almería. Además, la declaración de Obligación de Servicio Público garantizaría frecuencias y tarifas asequibles. No podemos olvidar que el elevado precio de los billetes de la alta velocidad condiciona su demanda. Pero lo más importante sería el impulso a los nodos logísticos de Linares y Jaén. Esta red convencional compatibilizaría el transporte de mercancías con el de viajeros, algo imprescindible si pretendemos reducir el tráfico pesado por carretera y avanzar hacia una movilidad más sostenible. Sería una gran oportunidad para conectar los puertos de Motril y Algeciras con nuestra provincia. En la actualidad, muchos pasajeros que deberían salir de Jaén en tren tienen que hacerlo por carretera, mientras se ejecutan unas obras que no parecen destinadas a mejorar las prestaciones del servicio. Es el paso previo al abandono. Si nuestras vías de ferrocarril mueren, lo siguiente serán nuestros pueblos. Eso sí, en el mapa de nuestra provincia se dibujarán hermosas vías verdes por donde antaño corrían los trenes.