Centro de orientación familiar
Uno de los muchos motivos por los que me siento agradecido de ser miembro de la Iglesia es que frente a situaciones difíciles proporciona herramientas para superarlas con éxito y así transformar las crisis en oportunidades de crecimiento. Hoy quiero compartir una de esas herramientas, aún bastante desconocida, que tanto bien le está haciendo a muchas personas y familias. Es el Centro de Orientación Familiar de la diócesis de Jaén, un servicio pastoral especializado de nuestra diócesis integrado dentro de la Delegación Diocesana de Familia y Vida. Su finalidad principal es ofrecer acompañamiento, orientación y prevención a nivel personal, matrimonial y familiar en situaciones de dificultad o en crisis relacional a matrimonios y familias de nuestra diócesis. Es un espacio de acogida, acompañamiento y discernimiento, donde voluntarios acompañantes. orientadores y mediadores matrimoniales y familiares, psicólogos, juristas y sacerdotes ayudan a afrontar situaciones personales o familiares complejas. Es un espacio en el que de forma generosa, altruista y con mucha preparación, disponibilidad y vocación, sus miembros se afanan por ayudar a quienes necesitan de recursos para dar un giro a sus vidas y vean luz en su caminar. Me consta que así lo consiguen con no pocas personas y familias. Sus acompañamientos en orientación familiar; sus intervenciones en crisis matrimoniales y conflictos de pareja o comunicación familiar; sus aportes en relaciones padres-hijos o su apoyo en procesos de separación o dificultad afectiva, son solo algunos de los ámbitos en los que actúa el COF con gran éxito y hace un bien incalculable a la sociedad. No emplean recetas mágicas, pero se esfuerzan de manera considerable para proporcionar herramientas a quienes más las necesiten ante situaciones de desconcierto, dolor y sufrimiento. No te dicen lo que tienes que hacer, te ayudan a descubrir lo que tienes que poner en práctica para disfrutar de la vida y las relaciones. No te dan el pescado para que te “alimentes” un día, te enseñan a “pescar”, con lo que te capacitan para vivir toda una vida.