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Campamentos de verano

Cada verano, las Misioneras Eucarísticas de Nazaret, organizan a nivel nacional un campamento para niños y jóvenes el que disfrutan unos días en la naturaleza, con juegos, talleres, oración, etcétera, todo ello inspirado en la espiritualidad de San Manuel González. El campamento Gurumbé es otra alternativa de ocio en nuestra provincia de Jaén en el que los niños aprenden y se enriquecen culturalmente. Las parroquias de Mengíbar también acaban de celebrar su campamento de verano en el que han trabajado valores con más de setenta niños. Los Jóvenes de Acción Católica igualmente disfrutan de su campamento estival en Cádiz. Y así podríamos seguir numerando muchos más espacios de encuentro y convivencia en los que, durante el verano, multitud de niños y jóvenes se enriquecen de la convivencia en alegría y amistad en ambientes de familia. Mi experiencia personal con mis hijos me lleva a recomendar que todos los niños y jóvenes puedan disfrutar de algún campamento de verano desde edades bien tempranas. Los campamentos de verano aportan muchos beneficios a niños, adolescentes y jóvenes; en ellos se combinan el juego y la convivencia; se trabajan habilidades sociales como la comunicación, la cooperación, al empatía, la resolución de conflictos; ayudan a descubrir capacidades propias y ganar seguridad; fomentan la creatividad al tiempo que desarrollan la seguridad emocional y resiliencia; al tiempo que invitan a descubrir nuevas amistades y su adaptación a nuevos grupos. En definitiva, un buen campamento no es solo para entretener, puede ser una buena experiencia de crecimiento personal, social y emocional. Es bueno elegirlo según la edad y los valores de cada familia. Un buen campamento de verano es una valiosa oportunidad educativa fuera del entorno escolar habitual; un buen campamento de verano educa, acompaña y contribuye al desarrollo integral de sus participantes; en un buen campamento de verano se viven experiencias del hoy que se convierten en aprendizajes para toda la vida. No es una actividad para ocupar un tiempo de las vacaciones, es un oportunidad para seguir creciendo.