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domingo, 21 julio 2019
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URGENTE
Imagen MANOLO P PERÁLVAREZ
Manuel Pérez Perálvarez

Caminos a ningún lado

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Dicen que todo camino tiene un destino, pero también los hay en los que cuesta imaginar hacia dónde se dirigen, cuál es la meta. Dos ejemplos de caminos a ningún lado, inversiones millonarias realizadas con fines ajenos al interés público: la carretera que va de Linares a la estación de Linares-Baeza y el ramal ferroviario hasta Vadollano. La primera hace ya años que sufrió un hundimiento, y ahí sigue, cortada y sin visos de arreglo. Lo más sangrante es que hasta se llegó a construir un paso superior para salvar la A-32 que no fue precisamente barato. Lo del ramal de Vadollano es todo un homenaje al absurdo. Se construye una vía nueva a Linares, a un parque empresarial vacío, y se monta con doble ancho aunque su convergencia con la red convencional es de ancho ibérico. Si cuando se fabricaban vehículos, y había una vía, no se utilizaba para sacarlos de la factoría, ahora puede que su única utilidad sea grabar algún spot publicitario. Lo dicho, caminos a ninguna parte. Decisiones políticas de dudosa utilidad social. No pasa nada, nunca pasa nada, paga el contribuyente.