¡Camareros, gracias!

19 ago 2019 / 11:04 H.

En las vacaciones abundan terrazas de bares y restaurantes, chiringuitos playeros, disco-pubs y otras diversiones. En los veranos y días festivos, el mercado laboral demanda muchos camareros y camareras, cocineros y cocineras, personal de servicios y limpieza, proveedores y repartidores, etcétera. Hay manuales técnicos del Ciclo Formativo de cocina y restauración, estupendas escuelas de hostelería, pero reconozcamos que los camareros y camareras desarrollan una función económica, psicológica y social estupenda, importante en los países mediterráneos y latinoamericanos, donde la Plaza mayor –ágora, forum-, según Julián Marías, es el espacio de encuentro de la vida social: vivir es convivir, salir a la calle, pasear, tomar bebidas y comidas con amigos y conocidos. En plazas, calles y locales, camareros y camareras amables, a preguntas de los clientes, nos orientan sobre la ciudad, sus gentes y costumbres. Atención y cordialidad, comprensión y ayuda, además del buen gusto en el servir, son cualidades de los trabajadores de la hostelería, muy dignas de agradecer. Deberían ser más recompensados en sus salarios y pensiones. ¡Camarero, bote y gracias!