Él no lo haría

07 jul 2019 / 11:11 H.

Cada vez me impresiona más, cuando salgo por la calle, el cariño y la preocupación que muchas personas dedican a sus mascotas. Yo reconozco lo poco aficionado que he sido a ello y por eso me llama la atención ese afecto que muchos les dedican, pero también he sido testigo del maltrato y abandono de los mismos, sobre todo en las vacaciones de verano o cuando se ponen grandes. Es curioso el empecinamiento que muchos tienen por tener mascotas en casa —a veces por complacer a los más pequeños— y luego como los abandonan a su suerte, a veces constituyendo una gran plaga de aves exóticas descontroladas en muchas ciudades o de animales que vagan sin rumbo produciendo, muchos de ellos, accidentes de tráfico. Es verdad que hay muchos que tienen mejores instintos que algunas personas y que ganan en fidelidad, pero debería controlarse más la proliferación de animales, sobre todo de otros continentes porque crean verdaderos problemas en el hábitat de otras especies autóctonas. “Él nunca lo haría” rezaba una campaña contra el abandono de perros. Que el ser humano sea superior a los animales no le da carta blanca ante el abandono y el maltrato animal. “Él nunca lo haría”