Secundada por muchos profesionales, con esta huelga rechazan rotundamente el nuevo Estatuto Marco que el Ministerio de Sanidad ha pactado con los sindicatos mayoritarios y que según ha explicado la ministra, con su aprobación se mejoran claramente las condiciones laborales del sistema nacional de salud y recoge dentro de sus competencias las reivindicaciones y malestares legítimos que puede contener un estatuto básico estatal para que un profesional trabaje con las mismas condiciones laborales en cualquier lugar de España. Sin embargo los profesionales médicos exigen limitar a 35 horas semanales generalizadas de trabajo y el reconocimiento del alto nivel de agotamiento que ocasionan las guardias de 24 horas. Además, solicitan una clasificación profesional singular que les desvincule de las condiciones generales del resto de empleados públicos. Aunque esto último me parece demasiado elitista, hay que reconocer que el resto de reivindicaciones son auténticamente necesarias. Como lo es también dejar claro que son las comunidades autónomas las que dirigen la sanidad.