Torreperogil abre al mundo una mina de agua romana de más de 2.000 años

Comienzan las primeras visitas de esta infraestructura hidráulica, agotadas para toda esta semana

30 mar 2026 / 13:24 H.
Ver comentarios

Si hay un mundo de posibilidades en la superficie terrestre, debajo hay un universo por descubrir. Torreperogil está de enhorabuena, y no es para menos, tras varios años de excavaciones e investigaciones, por fin se abrió al público una mina de agua construida por los romanos y que atraviesa el corazón del municipio. Un hallazgo de muchos quilates y que es solo la punta del iceberg.

Este sábado comenzaron las primeras visitas de esta infraestructura hidráulica que tiene más de 2.000 años de antigüedad, tras casi cinco años de trabajo del Ayuntamiento torreño junto a la Asociación Andaluza de Exploraciones Subterráneas, haciéndola así la primera mina de agua visitable de toda España.

Como suele ocurrir en este tipo de hallazgos, la sabiduría popular ya sabía de ellos, tal y como señala el concejal de Patrimonio de Torreperogil, Francisco Torres. En 2021 el Consistorio se puso en contacto con la asociación espeleológica, la cual determinó desde un primer momento un trazado “en muy buen estado” de minas de agua subterráneas. Desde ese momento se llevaron a cabo las obras de adecuación, tanto con fines turísticos como históricos, dando como resultado un total descubierto de más de 400 metros, con dos galerías (Santa María y Navas) de las que brotan manantiales subterráneos, aunque la zona visitable, por el momento, no es accesible.

Un proyecto que ha hecho que el Ayuntamiento se movilice a toda velocidad en estos cuatro años. Una oficina de turismo, un centro de interpretación y una formación novedosa, “porque esto es nuevo. A la misma vez que se iba descubriendo la profundidad de la mina, se iba determinando la forma de visitarla, se iba creando una metodología, porque es la única y primera en España que se puede visitar”, manifiesta Torres.

La actividad, que en estos momentos está en periodo de pruebas —plazas agotadas en toda la semana que viene— consta de una visita por la oficina de turismo, donde se exhibe una muestra del interior de la mina y una galería del trabajo de José Millán Naranjo, el espeleólogo que lideró el proyecto y que falleció realizando espeleobuceo. Tras ello y con las medidas de seguridad pertinentes, guiados por los técnicos de turismo del Ayuntamiento, Kamal Achi y Cristina Peñuela, se desciende a la mina, cuya entrada está emplazada en el mismo centro, a pocos metros de la Plaza de la Villa. El recorrido básico consta de 50 metros, donde se puede apreciar el buen estado de la infraestructura hidráulica romana.

Pero la ambición va más allá de este primer itinerario. En las próximas semanas, se irán creando grupos, bajo reserva, para explorar la cavidad completa, aunque para esto se requieren ciertos puntos: “no tener claustrofobia, no tener enfermedades pulmonares y buena forma física”, indica el concejal de Patrimonio. En ese recorrido pensado, los guías ya serían profesionales espeleólogos y también se necesitaría un equipamiento especial. Todo ello para ver las dos galerías principales, así como una superior que ejercía como cantera de materiales en época romana. Un monumento en toda regla en el corazón torreño.

Provincia
set (4 = 4)