La provincia aún sufre en sus carreteras los estragos causados por las borrascas
Aún continúan activas cinco incidencias, todas ellas registradas durante el mes de febrero
Las consecuencias causadas por el tren de borrascas durante el pasado mes de febrero aún pueden notarse en las carreteras de la provincia donde aún hay activas cinco incidencias, todas ellas ocurridas durante el mes de febrero a causa de las precipitaciones.
Según informa la web incidencias de la Dirección General de Tráfico (DGT), la más antigua data del 4 de febrero en la A-6000, a la altura de Mengíbar. Las consecuencias causaron el corte total de la circulación en ambos sentidos debido a la rotura del puente entre Mengíbar y Villargordo. Vecinos de ambos municipios se han manifestado para encontrar una solución de forma rápida, ya que la única alternativa viaria factible consiste en retroceder hasta Las Infantas, un trayecto que incrementa en 12 kilómetros el recorrido. Un día después, el 5 de febrero, ocurrió algo similar en el kilómetro 4 de la JV-5015 a la altura de La Condesa, provocando desde aquel momento el corte total de la circulación en ambos sentidos.
Las lluvias torrenciales causaron el 8 de febrero la rotura del puente que cruza el río Guadiel en la carretera A-303 a su paso por el municipio de Guarromán. Su reconstrucción ya está en marcha, aunque por el momento no se ha podido restablecer la circulación, que permanece cortada a lo largo de 9 kilómetros.
Dos semanas más tarde, una nueva borrasca causó el 16 de febrero una interrupción en un carril de la A-32 cerca de Estación Linares-Baeza, que ha tenido que ser clausurado debido al mal estado de la calzada. El último suceso registrado está fechado el 19 de febrero, con el corte de ambos carriles debido al desprendimiento de rocas entre los municipios de Carchel y Cambil. Para facilitar el tránsito, se ha reabierto tan solo un carril con tráfico alternado.