La Junta espera tener acabado “en junio o julio” el expediente para catalogar como BIC los bolos serranos
Las referencias documentales de esta práctica cultural se remontan a 1625 con el testimonio de un altercado ocurrido en una partida
La Junta de Andalucía espera tener terminado “en junio o julio” el expediente para inscribir los bolos serranos en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz como Bien de Interés Cultural (BIC) con la tipología de Actividad de Interés Etnológico. La consejera de Cultura y Deporte, Patricia del Pozo, ha apuntado esta previsión en su reciente visita a Cazorla, municipio incluido en el Parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas. Un espacio del que forma parte esta práctica ancestral, cuyas referencias documentales se remontan a 1625 con el testimonio de un altercado ocurrido en una partida.
De este modo, una vez abierto el expediente hace unos seis meses, se sigue “adelante” con la tramitación y, “si todo va bien”, “en junio, junio, aproximadamente, estará finalizado”. “Vamos más o menos por la mitad, va todo bien, los informes van bien, por tanto ya para el verano pues tendremos también un nuevo BIC”, comentó no sin destacar el interés cultural y etnológico de los bolos serranos. “Los bolos serranos representan un modo de expresión, bajo la forma de juego o deporte tradicional, compartido e interiorizado por los residentes en el macizo montañoso que engloba el actual Parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y las Villas, como parte integrante de su identidad”, ha expuesto.
No obstante, esta práctica cultural no se limita exclusivamente a estas áreas, ya que se ha difundido en las últimas décadas en otras localidades de la provincia de Jaén, siendo adoptada por individuos con vínculos de alguna manera con el macizo montañoso. Algunos de los municipios donde siguen presentes los bolos serranos son Arroyo del Ojanco, Beas de Segura, Cazorla, Chilluévar, Génave, Hinojares, Hornos, La Iruela, Orcera, Peal de Becerro, Pozo Alcón, Quesada, Santiago-Pontones, Santo Tomé, Segura de la Sierra, Torreblascopedro, Torredelcampo, Torres de Albánchez, Úbeda, Villacarrillo y Villanueva del Arzobispo.
Modalidades
Los bolos serranos se practican comúnmente en dos modalidades, conocidas como valle y alta montaña o montaña, ambas pertenecientes al grupo de los pasabolos, donde se valora la distancia a la que los bolos son enviados tras el impacto con la bola. La modalidad de valle involucra tres mingos (bolos) y conserva normas y lances de juego que se remontan a los bolos medievales (birlos), siendo la más antigua, aunque menos practicada, de las dos existentes en la actualidad. Por otro lado, la modalidad de montaña es una derivación de la anterior, “jugándose solo con un mingo y eliminando algunos lances en el juego, lo que acentúa su singularidad, ya que es la única con esa característica en la Península Ibérica”.