En pausa las obras de la residencia de Bailén tras el retraso de la adjudicataria y derrumbe en la estructura
La empresa Grulop presentó una baja del “13 por ciento sobre el presupuesto inicial, pasando de 4.071.000 a 3.500.000 euros, además de acortar el plazo de ejecución”
La construcción de la residencia para personas mayores de Bailén está paralizada ante la actuación de la empresa adjudicataria, que ha estado “ralentizando” una obra que, además, ha sufrido un derrumbe parcial en la estructura. Este incidente se produjo el pasado 24 de febrero, cuando “ya debía estar finalizada”, si bien el Ayuntamiento mantuvo “silencio” en las semanas siguientes “por prudencia y por la necesidad de reunir toda la información pertinente” antes de trasladarla a la ciudadanía. Así lo ha indicado el alcalde, Luis Mariano Camacho, en una reciente comparecencia junto a la concejala de Urbanismo, María Torres, y los portavoces en la Corporación local. Grupos a los que ha agradecido su “lealtad institucional”, “sin hacer ruido para no perjudicar” la “ansiada residencia”, que aprovechaba el inmueble planteado para este uso hace dos décadas y que no se llegó a acabar. Camacho ha explicado que la obra, financiada en su mayor parte con una subvención de la Junta de Andalucía con cargo a fondos europeos, fue adjudicada a Grulop. Esta empresa presentó una baja del “13 por ciento sobre el presupuesto inicial, pasando de 4.071.000 a 3.500.000 euros, además de acortar el plazo de ejecución de junio de 2026 al 17 de febrero del presente año”, según ha informado en una nota el Ayuntamiento. Sin embargo, tras la firma del contrato el 6 de junio de 2025, la empresa permaneció “tres meses sin ejecutar actuación alguna”, lo que llevó al Consistorio a requerirle “en reiteradas ocasiones el inicio de los trabajos”.
A partir de ese momento, la empresa comenzó a presentar escritos manifestando su desacuerdo con el proyecto y exigiendo un incremento del 35 por ciento sobre el presupuesto de adjudicación, “lo que suponía 1.246.000 euros adicionales”. “Nos encontramos con una situación totalmente inaceptable. Una empresa que presenta una baja del 13 por ciento y, posteriormente, exige un incremento del 35 por ciento sin justificación. Tanto los técnicos municipales como la Corporación nos opusimos frontalmente”, ha dicho el alcalde, quien ha añadido que, preguntada la compañía por si había estudiado el proyecto previamente, reconoció “que no lo había hecho”. Desde entonces, se inició una situación de “conflicto continuo”, en el que el Ayuntamiento exigía la ejecución de la obra y Grulop presentaba escritos sobre su desacuerdo y pidiendo más financiación. Eso sí, “en ninguno de los escritos presentados por la empresa se cuestiona la fiabilidad estructural del edificio” y “siempre han hablado de instalaciones y servicios”. El regidor ha precisado que, ante la existencia de precios contradictorios, algo habitual en proyectos de esta envergadura, el Consistorio planteó una modificación del proyecto con “un incremento del 7,81 por ciento”, lejos del 35 por ciento exigido por la compañía. “Los proyectos son documentos vivos y pueden modificarse. Asumimos ajustes razonables, pero nunca un incremento desproporcionado como el que se nos pedía”. La empresa nunca aceptó ese alza y “continuó ralentizando la obra, presentando más documentos” que llevó, incluso, a la “saturación” en el Área de Urbanismo.
Con este panorama, el pasado 27 de enero se inició un expediente de imposición de penalidades, imponiendo a Grulop “una sanción de 229.000 euros por el escaso avance de la obra”. Ya el 24 de febrero, “fecha en la que la residencia ya debería haber estado terminada”, se produjo “el colapso de parte de la estructura”. “No vamos a entrar en conjeturas. Serán los técnicos quienes determinen si existen vicios ocultos o si las condiciones meteorológicas han influido. Lo que sí sabemos es que el día del colapso la empresa había acumulado una gran cantidad de grava en la zona que finalmente cedió”, ha comentado Camacho. Tras el desplome, los técnicos municipales inspeccionaron la obra y ordenaron su “paralización por motivos de seguridad”. Además, dada la falta de confianza en la empresa, el Consistorio ha “iniciado el proceso de resolución del contrato”. Por otra parte, ha encargado a Cemosa un informe técnico para evaluar el estado real del edificio, tras haberse producido nuevos colapsos posteriores al primero. Este informe determinará si es posible reparar la estructura existente o si será necesario demolerla completamente. A la espera de ese análisis, también ha solicitado a la Junta de Andalucía la ampliación del plazo de ejecución, actualmente fijado en junio de 2026, debido a “circunstancias excepcionales: la actuación de la empresa, el tren de borrascas y el colapso estructural”. Por otra parte, el alcalde ha anunciado “acciones para reclamar daños y perjuicios” a la adjudicataria. “No podemos quitar a los bailenenses 1,2 millones de euros por el capricho de una empresa. Para eso están los servicios técnicos, que nunca han avalado ese incremento”, ha subrayado. Finalmente, ha hecho hincapié en que “la residencia de mayores de Bailén será una realidad”, ya sea en junio de 2026, en 2027, “con fondos propios, con ayuda de la Junta o mediante los daños y perjuicios que vamos a solicitar a la empresa”. “Es un compromiso de los 17 concejales de esta Corporación. Estamos trabajando unidos, sin fisuras, sin hacer política y sin hacer ruido, porque nuestros mayores lo merecen y lo necesitan”, ha concluido el regidor.