El Centro de Educación Permanente “Molinillo Viejo” se viene arriba al ritmo de “Mi gran noche”
Porcuna acoge una importante sesión de reciclaje, tecnología y valores humanos en una nueva entrega del concurso Prensa-Escuela
En un aula nunca es tarde para adquirir conocimientos, sobre todo en los centros educativos para personas mayores, que dan un plus de sabiduría a su alumnado. En tiempos de información inmediata, detenerse a preguntar, contrastar y comprender se ha convertido casi en un acto de rebeldía. Este fue uno de los aspectos que abordó el director de este periódico, Juan Espejo, en el Centro de Educación Permanente Molinillo Viejo, en Porcuna, donde impartió una dinámica charla que combinó el funcionamiento de la prensa escrita y las etapas de los procesos históricos en el periodismo con lecciones sobre reciclaje, tecnología, valores humanos y la importancia de la imaginación y la alegría en la vida, todo ello de forma muy interactiva y participativa.
Entre otros antiguos artilugios, Espejo mostró al alumnado una cámara de fuelle con 116 años de antigüedad, que utilizaba cristales para impresionar la imagen. También enseñó otros aparatos con los que el alumnado estaba más familiarizado al ser de su época, como grabadoras analógicas con cintas de cassette o el primer “ladrillo” móvil de los años 90.
En cuanto a la tecnología actual, el director exhibió cámaras espía en bolígrafos y remarcó los avances tecnológicos en la agricultura, mostrando dos instantáneas —una actual y otra retrospectiva— que evidencian el progreso de la maquinaria en el campo: de doce personas a dos para la recolección de la aceituna. Espejo, asimismo, argumentó que las tablets están condenadas a la desaparición debido al crecimiento de los móviles y la reducción de los portátiles.
De otro lado, mencionó otras ciudades llamadas Jaén en el mundo: Jaén de Bracamoros, en Perú, fundada por Diego Palomino, y Jaén de Filipinas, fundada por Gregorio Martínez. De esta forma, comparó las costumbres y gastronomía de ambas ciudades, como el “cuy” —un roedor andino— en Perú o el “balut” —huevo de pato con el animal podrido— en Filipinas, contrastando con las tradiciones españolas.