Hasta San Antón...
Habrá que esperar a que se apaguen las antorchas de la carrera de José Montané para ver a los partidos políticos y a las instituciones en su salsa electoral en una provincia en espera
Pascuas son. No hay ni un árbol de Navidad guardado en el trastero de los jiennenses que, fieles a la tradición, hacen honores al refranero popular, por lo que habrá que esperar a que estén apagadas las antorchas de la carrera de José Montané para que el año político comience con ímpetu. Se atisban movimientos electoralistas que demuestran que cada uno refuerza sus entrenamientos, incluido Baltasar, con agujetas de tanto repartir regalos y carbón. El calendario está a la espera de que alguien marque en rojo la fecha a la que están obligados los ciudadanos, por conciencia, a acudir a las urnas y, mientras tanto, la maquinaria de unos y de otros allana el terreno con proyectos de siempre que, en este momento, salen del baúl de los recuerdos para que el común de los mortales visualice que sus representantes políticos se afanan en trabajar por el bien colectivo. Más de lo mismo en una tierra que aspira a tener un tren en condiciones, trabajo sin precariedad, carreteras de categoría y, en definitiva, infraestructuras del primer mundo.
Cada cual hará su lectura. Pronto hará un año de la visita del ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, para anunciar el proyecto de integración del ferrocarril de la capital, que impide el crecimiento urbano actualmente, más la llegada de la alta velocidad a través de un baipás a la altura de Montoro. Habrá soluciones varias para que los jiennenses puedan ser considerados como el resto de los ciudadanos, pero lo cierto es que ya hay alguien que apuesta firmemente por una tierra que necesita que el potencial —con el que a todos se les llena la boca— explote de una vez por todas. La mano amiga del diputado nacional Juan Francisco Serrano demostró su fortaleza en una maniobra ligada, como no podía ser de otra manera, a la moción de censura con la que, también hace un año, el Gobierno devolvió la bofetada —política— a la Junta de Andalucía en la única capital que no está gobernada por el Partido Popular. El camino, como todo en la vida, se demuestra andando, por lo que habrá que esperar la friolera de diez años para comprobar el alarde de compromiso con una provincia que espera mucho más que el Centro Tecnológico de Desarrollo y Experimentación de Defensa.
Mientras tanto, cada Administración pública maniobra con sus competencias para ajustar los tiempos de una legislatura que llegará hasta su final y, si el tranvía tiene que funcionar, lo hará cuando toque la campana electoral, lo mismo que la adjudicación de la Ciudad de la Justicia, y anuncios grandilocuentes que suenan a pasado en un presente con cuestionables legitimidades para la crítica. Aplausos, los justos.
Vigilante está el socio, Jaén Merece Más, aunque más pendiente de las maniobras del sur, con una íntima enemistad manifiesta, que de las del centro. Romper con el Partido Popular en los ayuntamientos en los que acordó compartir camino es una amenaza irrisoria cuando el pescado ya está vendido. No será fácil, en cualquier caso, cuando hay militantes que aspiran a sostener la llama hasta el fin. ¿Qué dirá ante la aprobación de un presupuesto municipal con limitaciones? Esa es la prioridad, en este momento, del alcalde, Julio Millán, y compañía. No es la primera vez que se enfrentan al sorteo de las limitaciones impuestas por el Ministerio de Hacienda en un Ayuntamiento que, si fuera una empresa, estaría en quiebra. Todos los partidos tienen ahora la oportunidad de demostrar que están a las duras y las maduras, porque la deuda acumulada no es flor de un día, sino la semilla envenenada que hipoteca el fruto de una ciudad quiere y, sin embargo, no puede. Hasta San Antón...
Un fallo judicial que recuerda aquella denuncia de Vicente Oya
“De aquellos polvos, estos lodos”... No llevaba ni medio año en el Gobierno municipal el Partido Popular cuando el concejal Vicente Oya, encargado de controlar los servicios jurídicos del Ayuntamiento de Jaén, denunció públicamente el gasto extraordinario en un departamento que se revolvió contra el equipo de Gobierno por “injerencias” en su trabajo. Sin embargo, ahora hay una sentencia pública que, en gran parte, le da la razón. Una trabajadora municipal denunció judicialmente a la Administración local y al Patronato de Asuntos Sociales para reclamar 11.028,96 euros como diferencia retributiva entre lo percibido como administrativa y lo debido percibir por la realización de funciones de jefa de Negociado en la Asesoría Jurídica. En primer lugar, fue admitida a trámite una demanda que, ahora, es desestimada por el Juzgado de lo Social número 4 de Jaén. La magistrada entiende que el puesto de Jefe de Negociado está incluido en la plantilla de funcionarios del Ayuntamiento. “Como resulta que el Negociado de Penal, Civil y Menores carece de contenido, la actora no ha podido realizar funciones de jefatura de un negociado sin contenido”, dice el fallo textualmente. Añade que nadie encomendó a la demandante esas funciones.
EN CORTO. Refuerzo de alcaldes del Partido Popular
Se celebró el Comité Ejecutivo Regional en el Partido Popular de Andalucía, en los prolegómenos de las elecciones autonómicas, y hubo nombramientos, con gestos importantes para alcaldes de la provincia que no pueden pasar desapercibidos. Salen reforzados Francisco Miralles, de Villacarrillo, como secretario de Industria Cinegética; Pedro Jesús Cabrera, de Baeza, como secretario de Turismo Cultural; Auxi Del Olmo, de Linares, en la Secretaría de Nuevos Desarrollos Industriales; María del Mar Dávila, de Mancha Real, en Gestión Cinegética, y Marino Aguilera, alcalde de Alcalá la Real, como secretario de Acción con los docentes. Se trata de una palmada en la espalda a la labor municipalista de quienes conquistaron territorios históricamente abonados al socialismo.