Cierre de filas

El bipartidismo, cada uno por su lado, abraza la fe interna en una estrategia, de cara a la galería, para hacer ver a los ciudadanos que ellos son los verdaderamente importantes el 17 de mayo

21 abr 2026 / 08:00 H.

Hay momentos en los que, como en todas las familias, es necesario que afloren los sentimientos, salga a la luz lo que cada uno tiene en su interior y exploten, como en el proceso de floración, las semillas de una siembra en la que, como en botica, hay de todo. Los partidos políticos, formados por personas de carne y hueso, también tienen sus particulares momentos de descarga, que suelen producirse en los prolegómenos de citas importantes, aquellas que ponen a cada uno en el lugar que les corresponde o, en cualquier caso, en el que las circunstancias requieren. Algo parecido ocurre, ahora, con unas elecciones autonómicas a la vuelta de la esquina en las que la limpieza profunda obliga, como en cualquier casa, a sacar los trastos a la calle para meterlos impolutos. Lo importante es que, después del arreglo, todo quede como la patena y luzca la mejor imagen, que no es otra que la que los ciudadanos merecen cuando depositan su voto, en forma de confianza, en una urna.

Lo que ocurre es que hay formas y formas y, a la postre, las crónicas recogen lo que dicen unos y otros en esos tiros y aflojas que demuestran que no todo lo que reluce es oro y que, cuando hay sillones en juego, aumenta el nerviosismo entre quienes se juegan su presente y su futuro. La confección de las candidaturas en Jaén, con independencia del signo político, conllevó quebraderos de cabeza, tiras y aflojas y tensiones que, al final, lo único que hacen es recomponer las fuerzas y aprovechar el despertar de un mal sueño en un cierre de filas en toda regla. Todos a una están en el Partido Popular con Catalina García y todos a una están en el Partido Socialista con Paco Reyes. La literatura del pasado queda olvidada en el futuro para hacer más llevadero un presente importante. Aquí paz y después gloria.

Quedaron nombres y apellidos pendientes de anotar en las listas del bipartidismo imperante, pero luego llegarán otras citas, en forma de oportunidades, para encajar a la perfección las piezas del puzle. Lo relevante, en este momento, es continuar adelante sin más ajustes de cuentas que a lo único que llevan es a mirar en el interior cuando lo que verdaderamente prevalece es el exterior, la calle, la gente, los jiennenses que esperan que sus representantes contribuyan a mejorar sus vidas.

Cierre de filas, valga la redundancia entre los populares y, sobre todo, entre los socialistas de la tierra del mar de olivos. Hubo ruido en las asambleas locales y, aunque nadie puede negar lo evidente, también hubo quienes, interesadamente, quisieron echar leña al fuego. Que quede claro el siguiente mensaje. La agrupación de la capital celebró su ejecutiva un domingo por la tarde, cuando todavía la dirección provincial no había enviado los nombres de los compañeros pensados, estratégicamente, para tener presencia en el Parlamento de Andalucía, por lo que no hubo contradicciones entre las sedes de San Andrés y de Hurtado, sino más bien desconocimiento entre el cumplimiento de los plazos. Ya se sabe que, lo que aprueba la ejecutiva, va a misa en las asambleas, por lo que tampoco hubo margen de maniobra al día siguiente. Cierre de filas. Todos están con todos en esta nueva era en la que no queda otro camino que el entendimiento cuando la meta está en el 17 de mayo. Tras la transición, llegará el relevo. Paco Reyes dejará la Diputación Provincial de Jaén y correrá una lista en la que el siguiente es, curiosamente, Julio Millán. El alcalde de Jaén, que trabaja por conseguir mayor peso de la capital en el edificio de la Plaza de San Francisco, tendrá la última palabra. Cierre de filas. No queda otra cuando se habla de política en mayúscula.

Un euro de sueldo para la alcaldesa de Jódar: decisión de la oposición

Ocurrió en el pleno ordinario del mes de marzo. El Partido Socialista presentó una propuesta, con carácter de urgencia, para dejar el sueldo de la alcaldesa de Jódar, Juana Cazorla, en un euro. La complicada situación política del Ayuntamiento hace que sea difícil sacar adelante propuestas del equipo de Gobierno que, sin embargo, sí consiguen el visto bueno con el beneplácito de los ediles no adscritos, aliados con los socialistas en la oposición y, en suma, mayoría en esta Administración municipal de Sierra Mágina. Las rencillas personales, en muchas ocasiones, son las que están detrás de decisiones que, aunque no es el caso, afectan a la ciudadanía. Los alcaldes, en femenino o en masculino, son los que están siempre al pie del cañón, los más cercanos a sus vecinos, los que se alegran de los éxitos y, a la vez, sufren los fracasos, los que están las veinticuatro horas del día disponibles y a quienes acuden quienes tienen un problema pendiente de solución. La remuneración municipal, en su justa medida, debe ser como el pan nuestro de cada día, sobre todo cuando hay una dedicación exclusiva, que aparta a los representantes políticos de sus carreras profesionales para dedicarse de lleno a sus pueblos y ciudades. Al César lo que es del César.

EN CORTO. Cuando importan los gestos, más en tiempo electoral

Es curioso. Hubo un tiempo, antes de que llegara el nuevo milenio, que los representantes políticos aparecían en las reuniones con un cigarro en la mano. Hay testimonios gráficos, incluso, de concejales fumando puros en el desarrollo de un pleno municipal. Sin embargo, una vez asimilado por la ciudadanía que fumar mata, con campañas de promoción de salud pagadas con dinero público, no se verá un solo político con tabaco en un acto, ni dentro ni fuera de las administraciones. La semana pasada hubo una excepción. La candidata de Por Andalucía al Parlamento por la provincia, Dolores Montávez, habló en una nota de prensa de Formación Profesional y, en la imagen que acompañaba el texto, aparecía ella con un cigarro. Lo que ocurre es que, en las redes, alguien hizo que, de pronto, la imagen fuera otra.