Aquí el tiempo del fin del mundo

Entrega de fin de mes del “señor Jota” sobre esfuerzo y sacrificio, dignidad y tiempo libre > Y que no hay destino

23 feb 2026 / 08:00 H.

Este tiempo actual tan efímero nos hace cambiantes a todos, sin excepciones; el mundo es cíclico y todo vuelve, pero lo hace a la forma en la que vivimos, al momento actual y como se lleven las cosas ahora. Dice todo esto el “señor Jota” a colación de la sociedad que todo lo vive al instante, vaya a ser que se acabe el mundo. Pasó con la pandemia de la covid-19, con la invasión de Ucrania y ahora con el mundo que solamente se rige por la ley del más fuerte, sin contrapesos políticos ni leyes universales ni conciencia “humana”. Sea así o un poquito más exagerado, de menor grado es seguro que no, el caso es que el pueblo llano, alejado siempre de los vericuetos de los hilos del Poder y apegado a su bolsillo y a su hipoteca, oye truenos y dice que hay que salir y divertirse. Con toda la razón del mundo, que si llega el fin del mundo, nos pille con un biscúter en la mano. No le vemos final a esta espiral de soberbia y desenfreno contra los más débiles, tan solo esperamos que el tiempo de antes vuelva al de ahora y llegue de nuevo la fraternidad y el más elemental de los valores humanos, el de la dignidad de poder vivir con dignidad. “Es difícil hacer a un hombre miserable mientras sienta que es digno de sí mismo”, escribía hace casi dos siglos el político norteamericano Abraham Lincoln. Españolitos de a pie como somos, nos abruman los Telediarios y oímos sin escuchar, hasta somos capaces de envalentonarnos en la barra de un bar con el tiovivo de colores de un país que parece volver a las trincheras; seguro que no. Así las cosas, el “señor Jota”, que respira ahora un pelín de pesimismo, a la espera de la explosión de la primavera y su color esperanza, cree que esta alocada carrera por ser más ricos y más altos y más guapos, acaba como lo pronosticaba Francisco de Quevedo: “Lo mucho se vuelve poco, con desear otro poco más”, que es como decir, según el refranero, “quien mucho abarca, poco aprieta”. En fin, que nos enfrascamos en arreglar el mundo y el mundo sigue a su ritmo, muy distinto al nuestro, que pasa por trabajar lo que nos enseñaron y respirar lo máximo posible. Hay quien dice que ahora no hay espíritu de sacrificio, que el esfuerzo es el mínimo posible y que la dignidad trabajadora nos la aparejan (esto es muy cierto) con unos ratos de tiempo libre. Aunque, si nos tatuáramos el “ándeme yo caliente y ríase la gente”, seguro que las consultas de Psicología bajarían de clientela, porque en nuestra mano no está lo que no está, es como coger agua con las manos. Acaba, pues, su perorata de fin de mes el “señor Jota” desacomplejándose y fijando el horizonte común en la suma de decencias particulares, para entre todos domesticar a las fieras y hacer de este mundo algo más que un campo de batalla y crueldad. Hay que sonreírle a la vida, merece la pena, porque el destino no existe.

$!<i><b>LA DUDA</b></i><i>. Pensar el mundo cuando el mundo está pensado.</i>
LA DUDA. Pensar el mundo cuando el mundo está pensado.
CUESTIÓN PRIMERA

Poco nos tiene en cuenta quien rige el mundo, por eso hay que divertirse

CUESTIÓN SEGUNDA

El destino no existe, se labra cada día en cada jornada de existencia

MUY PERSONAL

Enrique Bunbury, músico español: “Queriéndote como ya no se estila, sin una gota de decencia”.

Letra del disco Esclavitud y cadenas!

Antonio Negrillo, escritor: “La primera vez que vi Diario JAÉN era monaguillo en San Juan y en 1994 vi mis primeros poemas publicados en el papel”.
¡Gracias por dar vida a las páginas!

Catalina Plazas, hostelera de Mengíbar: “El periódico lo coge todo el mundo en nuestro negocio, es algo importantísimo para nuestros clientes”.
¡Gracias, gracias, gracias por esa confianza de décadas!

ADIVINA...

¿Quién va diciendo a quien le pregunta que no es el momento oportuno de vender ni de comprar almazaras?

ADIVINANZA...

¿Quiénes se están frotando las manos por el aceite más que lampante de la aceituna que la lluvia ha tirado al suelo?