Todos contra una lacra social
Ya está confirmado, oficialmente, que el crimen de una mujer de 38 años en Quesada es el primer caso de muerte por violencia de género en España del año 2026. El Ejecutivo central, a través del Ministerio de Igualdad y de la Delegación del Gobierno en Andalucía, condena el supuesto asesinato después de conocer que hay un hombre de 61 años en la cárcel como posible autor de una tragedia a la que la Justicia tendrá que poner nombre y apellidos. El agresor está acusado de un delito de homicidio y quebrantamiento de una orden alejamiento que le había sido impuesta en una sentencia reciente, por lo que algo falló en el sistema de protección a la víctima y, por lo tanto, habrá que depurar todas las responsabilidades. Con el registro de este caso, el número de mujeres asesinadas por violencia de género asciende a 1.342 desde 2003, cuando se empezaron a recopilar estos datos. La sociedad está obligada a expresar una condena unánime y un total rechazo ante una lacra que tiene que acabar, una asignatura pendiente que implica a todos, tanto de forma individual como colectiva, que empieza en la escuela y continúa en el hogar. Todos los esfuerzos son pocos, tanto desde las instituciones como del conjunto de la sociedad, para conseguir llegar a tiempo y evitar más muertes por este tipo de violencia. En este sentido, el entorno, ante la más mínima sospecha, debe dar un paso al frente y denunciar lo que ve, lo que escucha, lo que intuye... Hay que tener en cuenta que, en muchas ocasiones, las propias víctimas no están en condiciones de denunciar ni de explicar lo que sufren, por lo que familiares, amistades y personas cercanas resultan claves para alertar de la situación y contribuir a su protección.