Ritmo en la venta de aceite

    15 abr 2026 / 08:39 H.
    Ver comentarios

    El tren de borrascas con el que se estrenó el año 2026 tiene su cara positiva en el campo, con agua garantizada para el regadío y los cultivos preparados para una espléndida floración, sobre todo en el olivar, el monocultivo del que depende gran parte de la economía jiennense. Sin embargo, el viento tiró al suelo la aceituna que quedaba en el árbol y el agua enterró, con el barro, una buena parte de la cosecha de aceituna, lo que reducirá la producción de aceite de oliva de manera considerable. Sí van bien, por contrapartida, las ventas del producto estrella jiennense, aunque el precio al que se comercializa no es el recomendado para cubrir costes y dejar valor añadido en un terreno ya demasiado castigado. El dinamismo del mercado amortizará el golpe de la bajada de los litros que moltura la mayor industria alimentaria que existe en España, lo mismo que las ayudas directas aprobadas por el Gobierno central, unos fondos incuestionables que beneficiarán a los noventa y siete municipios jiennenses. Según los datos oficiales, en marzo se produjeron 81.852 toneladas, lo que sitúa la cifra acumulada de la campaña en 1.277.889, un diez por ciento menos que en la campaña pasada, y un seis por ciento menor de la cifra anunciada por el Ministerio en su aforo. En el mes de marzo se vendieron 138.651 toneladas, incluidas las importaciones. En el ecuador de la campaña, el sector pone en el mercado 746.251 toneladas de aceite de oliva, lo que supone haber vendido ya el 60%, con un aumento del 3,5% con respecto a la pasada campaña. El ritmo es positivo, lo que redundará en el consumo generalizado de otros productos, como la vivienda o los vehículos, porque el olivar moviliza la economía de Jaén.

    Editorial
    set (0 = 0)