Lección electoral en Aragón
Queda lejos Aragón en la distancia del terreno, pero lo vivido este fin de semana es algo así como una especie de elecciones primarias de las que llegarán pronto a Andalucía, después de Extremadura y Castilla y León. Los resultados son un aviso de los ciudadanos para todos los partidos políticos, cuyos representantes tendrán que tomar nota y afinar con los candidatos, con las propuestas y con el mensaje. La primera lectura tiene que ver con la aspirante a la Presidencia, la exministra Pilar Alegría, mujer de confianza del equipo de Pedro Sánchez en el Gobierno central. No salió bien parada en la cita con las urnas y queda cuestionada la estrategia de situar a representantes gubernamentales como ella al frente de las listas electorales. Hay que tener en cuenta que, en la región andaluza será María Jesús Montero quien se enfrentará, en términos políticos, a Juanma Moreno, lo mismo que Diana Morant en la Comunidad Valenciana, Óscar López en Madrid y Ángel Víctor Torres en Canarias. Todos son conocedores de sus respectivos territorios, saben cuáles son sus necesidades y sus vecinos están familiarizados con sus figuras. Sin embargo, cuando la lectura electoral se hace desde una perspectiva nacional, queda claro que la derrota de Pilar Alegría lo es también de Pedro Sánchez. Recuperar la conexión con la gente será la misión más importante, a partir de ahora, para el Partido Socialista, además de la necesidad de establecer lazos de negociación y de diálogo para que la fragmentación parlamentaria en Aragón permita la gobernabilidad entre dos agrupaciones que están llamados a entenderse tal y como está el panorama: El Partido Popular y Vox.