Efectos de la lluvia y el viento
La situación en la que se encuentra la provincia después de las últimas borrascas tiene su cara positiva y su cara negativa. Por un lado, las lluvias garantizan el suministro de agua para los próximos meses, no sólo en lo que respecta al consumo humano, sino también para el regadío de una tierra que tiene su principal sustento económico en el olivar. Por otro, siembra el miedo en las zonas inundables de municipios que, cada vez que cae una tromba, se ven obligados al desalojo ante la crecida de los ríos. Los mayores problemas, en la última semana, se centraron en el Aguascebas, a su paso por la pedanía villacarrillense de Mogón, y en el río Guadalquivir en varios pueblos, fundamentalmente en Villanueva de la Reina y Marmolejo. También el Guadalbullón mantuvo en vilo a municipios como Bailén, además del Quiebrajano, que obligó a salir de sus viviendas a quienes residen habitualmente en las zonas residenciales de Los Puentes de la capital. Hay alcaldes que aseguran que las obras realizadas en los últimos años sirvieron de dique de contención y evitaron la catástrofe. Sin embargo, no se libró Porcuna de un tornado que afectó a cientos de olivos y que obligó al Ayuntamiento a pedir la declaración de zona gravemente afectada por emergencia de protección civil.
Existen mecanismos de ayuda para que las administraciones locales, que son las que reciben las quejas de sus vecinos, puedan solicitar ayudas para levantar lo destruido y, en el caso de que resulte imposible, indemnizar a los afectados. Sin embargo, las instituciones públicas, con ayuda de los fondos europeos, están obligadas a invertir en mejorar las infraestructuras para que los pueblos y ciudades estén preparados ante las inclemencias meteorológicas que, en definitiva, son consecuencia de los efectos del cambio climático. Lo mismo que hay que garantizar el agua en momentos de máximo estrés hídrico, no queda más remedio que gastar el dinero en obras que contribuyan al ahorro en el sur de España, la comunidad autónoma más amenazada por el calentamiento del planeta.