Día de la Atención Primaria
Hoy se celebra el Día Internacional de la Atención Primaria con la mirada puesta en la necesidad de mejorar los tiempos de espera y avanzar en la situación laboral de los médicos de familia en entornos rurales. Los facultativos que trabajan en la puerta de entrada a la sanidad son imprescindibles en una provincia en la que el mayor porcentaje de población reside en municipios de menos de 10.000 habitantes y, sin embargo, carecen de incentivos interesantes que les permitan elegir Jaén como destino de trabajo.
No es fácil la fotografía fija que presenta el nivel asistencial del sistema público, principalmente en las zonas alejadas de los grandes núcleos urbanos y en lugares densamente poblados, que adolecen, en este momento, de inversiones que permitan aumentar el personal, ampliar las agendas para garantizar tiempo de calidad y el acceso a las pruebas diagnósticas de la forma más rápida posible. La mayor complejidad está en zonas de difícil cobertura, que no terminan de estar suficientemente dotadas de personal y medios y necesitan una especie de discriminación positiva, con medidas económicas y laborales para atraer y fidelizar a los profesionales, de modo que opten por trabajar en estos centros de salud y consultorios con la finalidad última de conseguir que la Atención Primaria vertebre el sistema y, de paso, lograr una justa equidad en cuanto a recursos y asistencia sanitaria para toda la ciudadanía
También hay episodios de colapso en ciudades de crecimiento poblacional en las que el sistema sanitario está saturado por la falta de plantilla, con cupos que necesitan desdoblarse. Pronto empezará la campaña electoral y los representantes políticos utilizarán la salud como instrumento para rascar votos. Sin embargo, aparte de las respetables manifestaciones, la obligación de quienes representan a los ciudadanos es coger el toro por los cuernos y priorizar, porque nada hay más importante que la vida de las personas y, a veces, se juega con ella, sobre todo cuando la mirada no está focalizada en el interés general, que es el que debe prevalecer.