Deuda que asfixia a terceros
El endeudamiento de los ayuntamientos jiennenses supera los 645 millones de euros, una cifra, no obstante, que tiene esta lectura general, pero que, obligadamente, debe ir acompañada del gran matiz que supone la deuda de la capital que “atesora”, es un decir, una deuda, según los datos facilitados por el Ministerio de Hacienda, correspondiente al ejercicio de 2018, de 440 millones. Un montante demoledor que se queda corta si se tienen otros factores y que es en la práctica todo un “himalaya” para poder gestionar un Ayuntamiento en “quiebra”. De esta forma la provincia se sitúa como la tercera más endeudada, por detrás de Cádiz y Huelva, aunque realmente si tenemos en cuenta la gran locomotora que supone Jaén la deuda del resto no es escandalosa y solo algunos ayuntamientos tienen un desfase entre ingresos y lastre de deuda que pone la situación bajo la lupa. Por otro lado, también destacan otros tantos Ayuntamientos que, sin embargo, atesoran una buena gestión durante años y o bien tienen deuda cero o la que mantienen es mínima y entra dentro de los parámetros lógicos que requiere una administración cuando acomete proyectos costosos y de largo recorrido. De estas cifras lo más sangrante, sin duda, es lo que conllevan para la gestión de servicios para la ciudadanía, pero, también, para pequeñas y medianas empresas que ven como sus balances se descuadran e incluso se ponen en peligro su viabilidad por la falta de pagos fluidos por parte de esta administración. Son, precisamente, empresas locales las que sufren esta política de gestión y con ellas los ayuntamientos, de forma indirecta, empobrecen sus municipios porque limitan, en el mejor de los casos, las contrataciones.