Contra la contaminación visual
El Ayuntamiento de Jaén es uno de los más endeudados de España y necesita el apoyo de instituciones públicas y privadas para que el ciudadano pueda percibir que hay movimiento de proyectos importantes. Una de las soluciones está en los fondos europeos, dinero extraordinario que llega de Bruselas para acometer obras que, de lo contrario, sería imposible ejecutar. La Inversión Territorial Integrada (ITI) es una oportunidad para afrontar una de las asignaturas pendientes en la capital: la adecuación del entorno de la Catedral. Es el único camino para que el templo renacentista, ejemplo para otros muchos del mundo, sea declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. El Ayuntamiento anuncia una inversión de 365.175 euros en los dos contratos que fueron licitados antes de la moción de censura para el soterramiento del cableado existente en las fachadas y el ocultamiento de un solar en la calle Carrera de Jesús. Se trata de formalizar una falsa fachada modulada en el ámbito del vial público, construida en perfilería de acero laminado sustentada por sólidos de hormigón armado, de tal manera que cualquiera de los módulos podría ser trasladado e instalado en cualquier otro lugar, sobre todo pensado para el día que se construya el edificio y deje de ser necesaria. No es un proyecto ambicioso, pero sí un primer paso para ahondar también en la concienciación ciudadana para luchar contra la contaminación visual en la zona histórica de Jaén. No se pueden consentir elementos que ahondan en la degradación de la ciudad en barrio alguno, especialmente en un rincón que merece un reconocimiento internacional que sitúe a la capital en el mapa internacional del turismo de una vez por todas.