Ayuda humanitaria de Cáritas

    27 feb 2026 / 08:31 H.
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    Cuatro años se cumplen de la invasión de Rusia a Ucrania y no hay visos, por el momento, del fin de una guerra complicada, ahora, por la mediación del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Los que sufren las consecuencias son los ciudadanos, familias enteras rotas por el dolor de la pérdida, arruinadas social y económicamente y sin horizonte de presente y de futuro. Es hora de analizar cómo los europeos pueden contribuir a paralizar el uso de las armas y es también un buen momento para aplaudir el trabajo desinteresado y totalmente necesario que realizan organizaciones como Cáritas Diocesana. El balance de lo recaudado deja constancia de la implicación de los jiennenses para ayudar a quienes sufren las consecuencias de la dura crisis humanitaria: más de 18 millones de euros para apoyar a las comunidades con alimentos, con ropa y con programas de reconstrucción y desarrollo. Desde el comienzo de la invasión rusa, la población residente en el país ha pasado de 42 millones a 31,5 millones. Más de 12,7 millones de personas continúan en situación de emergencia humanitaria y más de 3,7 millones han tenido que abandonar sus hogares y desplazarse a otras poblaciones dentro del país. El año pasado fue el más mortífero para la población civil desde el inicio de la guerra a gran escala. Las instalaciones sanitarias sufrieron 438 ataques y alrededor de 340 centros educativos resultaron dañados o destruidos. Muchas escuelas, especialmente en las zonas de primera línea, permanecen cerradas, obligando a casi un millón de niños a seguir sus estudios en línea. No podemos cerrar los ojos ante una realidad que, en un mundo globalizado, cada vez está más cerca.

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