Más responsabilidad y civismo

    21 abr 2026 / 08:35 H.
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    Hace unos días, el Ayuntamiento de Bailén denunciaba los actos vandálicos producidos en el paraje natural de la Dehesa de Burguillos. Más concretamente, los energúmenos habían realizado pintadas en un inmueble destinado al aula de la naturaleza y en la cartelería informativa. Estos actos incívicos y de muy mal gusto afean este bonito enclave, ubicado a escasos kilómetros del municipio, plagado de una exuberante naturaleza en esta época del año. Ante estos hechos tan lamentables, la respuesta de los trabajadores de mantenimiento de este entorno fue rápida y eficaz devolviendo el inmueble a su estado original.

    Este tipo de actos vandálicos, que tratan de deteriorar, deslucir y degradar los espacios públicos de nuestros pueblos y ciudades, es, lamentablemente, cada vez más habitual. Habrá que seguir trabajando desde el movimiento asociativo, colegios, institutos y, cómo no, desde los propios hogares, donde los padres y madres tienen un importante papel a la hora de transmitir valores de respeto y educación. Por supuesto, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y las propias policías locales tienen que perseguir este tipo de actos incívicos. En definitiva, la inmensa mayoría jiennense hacemos un llamamiento a la responsabilidad y al civismo con el fin de preservar aquello que pagamos todos con nuestros impuestos.

    JUAN LIÉBANA / Jaén

    Cuando el enemigo no es el polen

    Es de un cinismo insoportable culpar a los árboles de nuestras alergias mientras seguimos adorando el motor de combustión. Nos empeñamos en señalar al polen como un agresor, cuando la realidad es que hemos convertido el aire en un cóctel químico letal. No es la primavera la que nos enferma; es nuestra adicción a los combustibles fósiles. Las partículas diésel actúan como auténticos caballos de Troya: el polen se adhiere a ellas o se fragmenta liberando proteínas alergénicas que nuestro sistema inmunitario reconoce como un alérgeno más potente. Al combinarse con el dióxido de nitrógeno y el ozono, lo que antes era inofensivo penetra hoy hasta lo más profundo de nuestros pulmones. Pero el daño no se queda en la nariz. Según la OMS, estas partículas ultrafinas, que viajan por la sangre y se vinculan directamente con el aumento de ictus, demencia e incluso problemas de fertilidad, causan millones de muertes prematuras al año. Seguir priorizando el humo frente a la salud respiratoria es una ceguera colectiva. El polen es parte de la vida; la contaminación que generamos es la que nos está matando.

    JUAN LIÉBANA / Jaén

    Parar al Dios Trump

    Ya vimos cómo Trump se disfrazó de Papa, queriendo usurpar su puesto. Ahora ya pretende condenar al Papa, disfrazándose de Dios. Su locura es, pues, creciente y sin límites.

    MARTÍN SAGRERA / Madrid

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